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	<title>Relatos erÃ³ticos</title>
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	<description>ColecciÃ³n de relatos erÃ³ticos</description>
	<lastBuildDate>Tue, 01 Mar 2011 23:56:13 +0000</lastBuildDate>
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		<title>Mi primera vez fallida&#8230;.</title>
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		<pubDate>Tue, 01 Mar 2011 23:56:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>relatoseroticos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Primera vez]]></category>

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		<description><![CDATA[Iba a ser mi primera vez, pero no me anime&#8230; Aunque tuve mi primer gran orgasmo a los 17 aÃ±os Hola.. Pues quisiera contarles como fue mi primer orgasmo con un chico (ya que he tenido antes al masturbarme) a &#8230; <a href="http://www.relatos-eroticos.org/primera-vez/mi-primera-vez-fallida/">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Iba a ser mi primera vez, pero no me anime&#8230; Aunque tuve mi primer gran orgasmo a los 17 aÃ±os</p>
<p>Hola..</p>
<p>Pues quisiera contarles como fue mi primer orgasmo con un chico (ya que he tenido antes al masturbarme) a los 17 aÃ±os, aunque pues no me anime a la penetraciÃ³n, pasaron pequeÃ±as cosas&#8230;</p>
<p>Todo empezo cuando llege al salon de ingles en mi universidad, habia un chavo que llamare: Martin, Martin se sento a mi lado y empezo a coquetear conmigo, al salir de clases platicamos por un buen rato (esto sucedio el viernes), despues de platicar tanto, me beso..y que besos&#8230;nos regaÃ±aron por ello&#8230;Tomen en cuenta que en esa escuela no regaÃ±an por eso.</p>
<p>El lunes siguiente todo paso igual, solo que ahora acepte irme con el a su departamento que hiba a estar solo, asi que en el camino hibamos platicando de mi ropa, que si se me veia bien o mal, el me dijo que en su casa mas tranquilo decidia como se me veia.</p>
<p><span id="more-34"></span>Llegando a su casa puso musica, nos sentamos en la sala (en la alfombra), y ya sentados empezamos a ver unas fotos de el, cuando hiba en su otra escuela, despues me dijo: &#8220;A ver parate para ver como te queda la blusa y el pantalon&#8221;, me pare y me dijo:&#8221;Date la vuelta pues&#8221;, yo obedecÃ­. En eso me acerque a el y nos empezamos a besar.</p>
<p>Al besarnos nos tiramos al suelo, el queria abrirme de piernas, pero yo no me dejaba, no estaba lista, asi que lo quite. Empezamos a platicar de nuevo, pero, una cosa llevaba a la otra nos besabamos y acariciabamos, yo lo quitaba pero luego volviamos a eso. Martin intentaba besarme los pezones, aunque hacia como que no me dejaba, el los besaba por arriba de la blusa.</p>
<p>Tanta era nuestra calentura, que hubo un momento en que no pense mas que en eso que estaba pansando, en el momento. Nos tiramos en la alfombra nuevamente, ahora si, sin que yo se lo impidiera. Me besaba, luego bajaba a mi cintura y subia mi blusa poco a poco, me empeso a lamer y besar el ombligo&#8230;me lamia por toda la cintura hasta llegar al empiezo de mi brassier, el cual, desgraciadamente, nunca quito. Hubo un momento en que pudo abrirme las piernas sin que yo le dijera:&#8221;NO&#8221;, yo me deje, cabe decir que era un pantalon de tela muy delgada el que yo traia, y podia sentir su pene erecto frotandoce contra mi concha, mm.. era algo que nunca habia sentido. Era tanto mi placer, y el de Ã©l, que empezamos a gemir, lento y quedito.</p>
<p>El me besaba, el ombligo alrederdor de la cintura, los pezones (vestidos por el brassier), la oreja,el cuello&#8230;Se calento tanto!, me frotaba su pene con mayor fuerza cada vez&#8230;volvio a bajar me lamio el ombligo, bajo el pantalon (que me imagino que habra agradecido que fuera solo de resorte), me empezo a besar las piernas, mis calzones eras negros y con tela delgadita, los tirantitos igual, muy delgaditos. Martin no dejaba de besar mis piernas subio y me volvio a besar mientras frotaba su pene a mi, era algo que jamas habia experimentado.</p>
<p>Volvio a bajar, me quito el calzon y me volvio a besar las piernas (aunque el decia que tambien hubiera sido su 1era vez, parecia que ya era un experto), empezo a acariciarme los vellos, despues empezo a meterme 2 dedos en mi, jugeteo con el clitoris y los paso por toda mi rajadita, hasta llegar al agujero aun no hecho, quizo meterlos, pero me imagino que no sabia que era virgen (que soy), pero no le importo y empezo a quererlos meter, pero vio que me dolia y volvio a jugar con mi clitoris, ya era tanto, algo que nunca habia sentido, ya que aunque sola lo hago, no es para nada lo mismo!..</p>
<p>No pude aguantarme mas, y me vine en su mano. Aahh!! no puede aguantar el gemido&#8230;ya que nunca habia tenido los dedos de un hombre dentro de mi&#8230;</p>
<p>El empezo a quererse quitar los pantalones, pero&#8230;.!</p>
<p>Pues me imagino que ha de haber sufrido una gran desilusion (talvez ustedes tambien) cuando le dije que no queria ser penetrada, yo estava dispuesta al sexo oral pero el queria penetraciÃ³n, pero yo no queria que pasara nada, ya que no tenia condones..le dije que no&#8230;La verdad me senti algo culpable, con el y le dije que me disculpara, me dijo que todo estava bien, pero ahora solo quedamos como amigos..solo eso!&#8230;Talvez con el no vuelva a pasar nada&#8230;ya que como cursi adolecente, estoy esperando a alguien que sea mas o menos perfecto (digo mas o menos por que no hay nadie perfecto)&#8230;Cuando eso pase..talvez les cuente..</p>
<p>Espero que les haya gustado este pequeÃ±o relato</p>
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		<title>Siguen las sorpresas en la familia</title>
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		<pubDate>Tue, 01 Mar 2011 23:54:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>relatoseroticos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Incesto]]></category>

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		<description><![CDATA[AÃºn no terminaba de reponerme de la gran sorpresa y precencio otra mas. Hola de nuevo a todos los lectores en este relato les contare las nuevas cosas de las que me he dado cuenta que suceden en mi familia &#8230; <a href="http://www.relatos-eroticos.org/incesto/siguen-las-sorpresas-en-la-familia/">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>AÃºn no terminaba de reponerme de la gran sorpresa y precencio otra mas.</p>
<p>Hola de nuevo a todos los lectores en este relato les contare las nuevas cosas de las que me he dado cuenta que suceden en mi familia y que yo ni cuenta me daba.</p>
<p>DespuÃ©s de lo que vi que paso con mis hijos Ana y Juan decidÃ­ espiar mas su relaciÃ³n pero no pasaba nada fuera de lo normal al menos en casa, pero algo que no me esperaba y que sin querer me entere fue con mis otras dos hijas Perla y Luisa.</p>
<p>Un dÃ­a como cualquiera me encontraba en casa haciendo limpieza en el sÃ³tano y escuche llegar a mis hijas de la escuela al parecer ellas no se percataron de mi presencia ya que escuche que me llamaban pero al no obtener respuesta mÃ­a escuche que dijeron</p>
<p><span id="more-33"></span>PERLA: Mama debe haber salido por que no esta en casa, vamos a mi cuarto que quiero contarte algo que me paso pero que mama no debe escuchar</p>
<p>LUISA: Vamos</p>
<p>Yo salÃ­ del sÃ³tano y me dirigÃ­ hacia el cuarto de Perla el cual se encontraba a un lado del cuarto de Ana por lo que me metÃ­ ahÃ­ para escuchar mejor sin ser vista</p>
<p>LUISA: Ya platÃ­came que fue lo que te paso que me dejaste intrigada</p>
<p>PERLA: FÃ­jate que hoy en el baÃ±o de la escuela una compaÃ±era mÃ­a me dijo que yo le gustaba mucho que no era lesbiana pero que le gustaba mucho mi boca y mis tetas</p>
<p>LUISA: En serio, y que le dijiste tu?</p>
<p>PERLA: Como estÃ¡bamos en el baÃ±o y no habÃ­a nadie ella se me acerco y me junto a la pared y me beso, primero solo sus labios se juntaron con los mÃ­os, pero ella al ver que yo no decÃ­a nada trato de meter su lengua</p>
<p>LUISA: Ã“rale hermana y que mas paso</p>
<p>PERLA: Pues yo abrÃ­ mi boca y su lengua entro y se junto con la mÃ­a, pero ella no querÃ­a perder tiempo y con sus manos comenzÃ³ a acariciarme las tetas por arriba de la blusa, mientras nos seguÃ­amos besando subiÃ³ mi blusa con todo y brasier y me dejo mis tetas desnudas y las comenzÃ³ agarrar, me digo que lindas tetas tienes Perla asÃ­ me las imagine y comenzÃ³ a mamarme una y despuÃ©s otra lo hacia con tantas ganas como un bebe reciÃ©n nacido y a mi me gusto como lo hacia ya que metÃ­a la teta a su boca y con su lengua jugaba con mi pezÃ³n.</p>
<p>LUISA :Y que mas paso</p>
<p>PERLA : Ya te calentaste hermanita verdad</p>
<p>LUISA: Pos quien no</p>
<p>PERLA: Y no te gustarÃ­a mejor si en lugar de contarte te lo hago yo a ti y asÃ­ sientes lo que yo sentÃ­</p>
<p>LUISA: Pero somos hermanas? Y yo nunca lo he hecho con una mujer</p>
<p>PERLA: Y eso que tiene nadie se va a enterar, y a parte tu me gustas mucho, tienes unas tetas mas grandes que las mÃ­as, Ã¡ndale di que si ya veras que te gustara</p>
<p>LUISA: Pero debemos cerrar la puerta por si alguien llega</p>
<p>PERLA: Mejor la dejamos entre abierta para escuchar si alguien llega</p>
<p>Al escuchar yo eso salÃ­ del cuarto donde me encontraba y me pare en la puerta de ellas sin ser vista, ellas estaban vestidas con su uniforme de colegiala y estaban de pie las dos y Perla tenia agarrada de la cintura a Luisa y escuche que le decÃ­a</p>
<p>PERLA: Ya veras hermanita que te gustara y me pedirÃ¡s mas</p>
<p>En eso acerco su boca a la de luisa y comenzÃ³ a besarla primero fueron besos tiernos, despuÃ©s vi como luisa abriÃ³ su boca y la lengua de Perla entro para darse un gran beso que duro varios minutos, mientras tanto las manos de Perla ya se encontraban en las nalgas por arriba de la falda pero empezÃ³ a subÃ­rsela hasta dejÃ¡rsela enrollada en su cintura y asÃ­ poder acariciar mejor las nalgas ya que Luisa traÃ­a un calzÃ³n pequeÃ±o y la mayor parte de sus nalgas estaban desnudas, Perla comenzÃ³ a besar su cuello y Luisa solo respiraba mas fuerte producto de lo caliente que la estaba poniendo perla</p>
<p>PERLA: Hermana que buena estas, te gusta lo que te hago?</p>
<p>LUISA: Si, sigue no te detengas</p>
<p>Perla comenzÃ³ a quitarle la blusa para dejarle sus tetas desnudas ya que no traÃ­a brasier las cuales comenzÃ³ a mamar, Luisa echo su cabeza hacia atrÃ¡s producto de la excitaciÃ³n mientras sujetaba la cabeza de perla como impidiendo que dejara de mamarle sus tetas hasta ese momento ella habÃ­a permanecido sin hacer nada pero comenzÃ³ a quitarle la blusa a perla junto con su brasier, mientras tanto Perla se quito su falda y tambiÃ©n la de luisa y quedaron en calzÃ³n las dos, comenzaron de nuevo a besarse y juntaron sus tetas para sentirse una a la otra.</p>
<p>LUISA: Ahora me toca a mi probar estas tetas hermanita y comenzÃ³ a bajar por su cuello hasta llegar a las tetas las cuales admiro antes de probarlas, con su lengua sujeto el pezÃ³n para despuÃ©s meterse parte de la teta ya que no le cabÃ­a estuvo un rato para despuÃ©s pasarse a la otra y saborearla de igual manera.</p>
<p>PERLA: Que te parece si vamos a la cama nena</p>
<p>Se tendieron en la cama y perla comenzÃ³ a besar todo el cuerpo hasta llegar al calzÃ³n de luisa el cual quito despacito como queriendo hacer eterno la salida de la prenda, al quitarlo se encontrÃ³ con una panocha rasurada solo con algunos pelos al inicio de esta, la acaricio con sus dedos y sujeto el clÃ­toris el cual provoco un gemido de luisa</p>
<p>LUISA: Ahhh hermanita que rico mmmm</p>
<p>Luisa abriÃ³ sus piernas lo mas que pudo para permitirle que se acomodara su hermana y recibir sus caricias las cuales ya necesitaba, Perla comenzÃ³ a recorrer con su lengua toda la panocha hasta llegar al clÃ­toris para de nuevo bajar y llegar hasta el final pero no se detuvo y se topo con el ano de su hermana el cual tambiÃ©n lamiÃ³ y con la punta de la lengua intento perforar.</p>
<p>PERLA: Ya lo has hecho por aquÃ­ hermana?</p>
<p>LUISA: Solo una vez pero me doliÃ³</p>
<p>PERLA: Ya veras que conmigo no te dolerÃ¡, pero eso serÃ¡ despuÃ©s</p>
<p>Y continuo mamando la panocha pero sin dejar de atender el ano el cual acariciaba con su dedo, estuvieron asÃ­ por un rato hasta que perla subiÃ³ de nuevo y comenzaron a besarse lo cual al parecer les gustaba ya que duraban varios minutos sin despegar sus labios.</p>
<p>PERLA: No te gustarÃ­a probarme tambiÃ©n hermanita?</p>
<p>Tomo la mano de su hermana y la coloco en su panocha, hizo a un lado su calzÃ³n y metiÃ³ dos dedos los cuales salieron mojados de sus jugos y los metiÃ³ en la boca de su hermana la cual chupo y al parecer le gusto</p>
<p>LUISA: Sabe como los mÃ­os</p>
<p>PERLA: Vamos hermanita prueba mi panocha</p>
<p>Luisa se coloco entre las piernas de su hermana y con algo de timidez saco su lengua y la paso por la panocha despuÃ©s tomo entre sus labios el clÃ­toris y comenzÃ³ a mamarlo lo cual provoco un gemido de perla,</p>
<p>PERLA: Sigue, vas bien</p>
<p>Pero tambiÃ©n tomo las nalgas de su hermana y las coloco hasta lograr quedar en un 69, perla abajo y luisa arriba ambas mamando sus panochas y provocando grandes gemidos</p>
<p>LUISA: Ohhhh hermana, que rico siento, nadie me lo habÃ­a echo tan bien</p>
<p>PERLA: Tu tambiÃ©n lo haces bien corazÃ³n mmmmm ahhhhh</p>
<p>LUISA: Massssssssssss oohhhhhhh aahhhhhhhhhhh</p>
<p>PERLA: MÃ©teme el dedo en el culo hermanita</p>
<p>Yo aun inmÃ³vil en la puerta pude ver como llegaron a sus orgasmos las dos</p>
<p>LUISA: Ahhhhhh, me vengo hermana</p>
<p>PERLA: Si corazÃ³n yo tambiÃ©n mmmmmmmmm ahhhhhhh</p>
<p>Al terminar las dos se quedaron en la cama abrazadas pero sin dejar de acariciarse</p>
<p>LUISA: Sabes perla nunca pensÃ© que hacerlo con otra mujer fura tan bueno y que sobre todo me pudiera gustar</p>
<p>PERLA: Es bueno probar de todo y mas con alguien que te guste, pero sabes te tengo una sorpresita.</p>
<p>Y perla saco de un cajÃ³n dos penes de plÃ¡stico uno de ellos estaba amarrado a un calzÃ³n y el otro tenia dos cabezas, luisa se quedo con la boca abierta al verlos</p>
<p>PERLA: Cual te gustarÃ­a probar hermanita?</p>
<p>LUISA: EstÃ¡n muy grandes no crees</p>
<p>PERLA: Claro que no ya veras que te gustaran, yo quiero ponerme este del calzÃ³n para metÃ©rtela y cogerte rico quiero ver tu cara cuando te la este metiendo</p>
<p>LUISA: Pero hazlo despacio mira que solamente me la han metido 2 veces</p>
<p>PERLA: Claro que si corazÃ³n te lo harÃ© mejor que esos que te cogieron, por cierto hermana quienes son los que te han cogido?</p>
<p>LUISA: Que curiosa eres hermanita, pero si te digo no le dices a nadie?</p>
<p>PERLA: Claro que no le dirÃ© a nadie</p>
<p>LUISA: Uno de ellos fue Juan</p>
<p>PERLA: Que?</p>
<p>LUISA: Si Juan nuestro hermano</p>
<p>PERLA: Y fue aquÃ­ en la casa</p>
<p>LUISA: No, fue en un hotel pero ya te contare despuÃ©s y el otro fue con el papa de una amiga</p>
<p>PERLA: Valla hermanita si que me sorprendes</p>
<p>LUISA: Tu tambiÃ©n debes tener tus secretos verdad</p>
<p>PERLA: Si claro pero ya te los contare en otra ocasiÃ³n por que ya quiero cogerte</p>
<p>Y le pidiÃ³ a luisa que se acostara mientras ella se ponÃ­a el calzÃ³n con la verga y se subiÃ³ arriba de ella y le pidiÃ³ que la mamara para que se mojara, luisa se levanto un poco y abriÃ³ su boca para atrapar aquel pedazo de verga de hule, se lo metÃ­a y sacaba y le escurrÃ­a su saliva por su cuello estuvo asÃ­ por un rato y se acostÃ³, despuÃ©s perla le coloco la punta de la verga en su panocha y comenzÃ³ a metÃ©rsela despacio, primero la punta y la saco para de nuevo metÃ©rsela pero esta ves otro poco, luisa levanto y abriÃ³ sus piernas para hacer mas fÃ¡cil que le entrara aquel gran pedazo de hule pero que le estaba gustando, perla termino por meterle toda la verga lo cual provoco un leve quejigo de luisa pero este se ahogo en los labios de perla que comenzÃ³ el mete y saca pero a la vez besaba a su hermana</p>
<p>PERLA: Oh hermana que buena estas, gÃ³zalo corazÃ³n, dime que te gusta perrita</p>
<p>LUISA: Si mi amor me gusta que me la metas hazlo mas rÃ¡pido amor</p>
<p>Perla seguÃ­a metiÃ©ndole toda esa verga, despuÃ©s le pidiÃ³ que se volteara y se pusiera en 4 patas y luisa empino las nalgas todo lo que pudo y sintiÃ³ como de nuevo la verga la llenaba y sentÃ­a como su hermana comenzÃ³ a meter y sacar primero despacio y despuÃ©s mas rÃ¡pido hasta lograr que le provocara el orgasmo</p>
<p>LUISA: Ahhhhh, mmmm ahhhhh mas amor mÃ©tela mas, la quiero mas mmmmmm me vengo amor ahhhhhh</p>
<p>PERLA: Si que eres una putita hermanita, veo que te gusta la verga verdad</p>
<p>LUISA: Si me gusta pero creo que me gusta mas que tu me la metas por que eres tierna</p>
<p>DespuÃ©s de estar un buen rato aun con la verga adentro perla le saco el pene y se lo dio a que lo mamara de nuevo.</p>
<p>LUISA: mmmm me encanta mis jugos , pero creo que ya es hora de que tu tambiÃ©n recibas tu raciÃ³n de verga.</p>
<p>Y poniÃ©ndose el calzÃ³n con la verga comenzÃ³ a metÃ©rsela a su hermana quien ya se habÃ­a puesto en la orilla de la cama para recibir ese rico pedazo de hule pero que tanto placer le daba.</p>
<p>PERLA: Te gusta metÃ©rsela a tu hermana?</p>
<p>LUISA: Si, nunca pensÃ© que esto pasarÃ­a pero veo que me he perdido de mucha diversiÃ³n</p>
<p>Y comenzÃ³ a meterla y sacarla mientras le acariciaba las tetas, las nalgas y con su dedo le empezÃ³ a tratar de perforar el culito, lo cual no batallo mucho pues logro meterle hasta tres dedos.</p>
<p>PERLA: Que rico, dale mas duro que ya estoy por venirme, dale mmmm ohhhh, Yaaaaa amor me vengo mÃ©tela massss masssss.</p>
<p>Y ya sin fuerzas quedo tendida en la cama, mientras tanto luisa chupaba la verga queriendo probar de nuevo los jugos de su hermana.</p>
<p>LUISA: Saben deliciosos tus jugos hermanita, y se acostÃ³ junto a ella besÃ¡ndola para despuÃ©s quedarse dormidas las dos.</p>
<p>Yo al igual que en la otra ocasiÃ³n me quede tan sorprendida pero a la vez tan excitada que permanecÃ­ un rato mas viendo a mis dos niÃ±as, pero ya no eran unas niÃ±as si no todas unas mujeres que ya disfrutaban de la vida.</p>
<p>Hasta pronto mis lectores y espero sus correos para que me digan que les pareciÃ³ este segundo relato</p>
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		<title>La esposa de mi primo</title>
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		<pubDate>Tue, 01 Mar 2011 23:52:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator>relatoseroticos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Interracial]]></category>

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		<description><![CDATA[Todo lo que tuve que hacer para poder cogerme a la esposa de mi primo, y que ademÃ¡s es mi &#8220;asis A continuaciÃ³n les voy a contar cÃ³mo es que me cojÃ­ a la esposa de mi primo, que ademÃ¡s &#8230; <a href="http://www.relatos-eroticos.org/interracial/la-esposa-de-mi-primo/">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Todo lo que tuve que hacer para poder cogerme a la esposa de mi primo, y que ademÃ¡s es mi &#8220;asis</p>
<p>A continuaciÃ³n les voy a contar cÃ³mo es que me cojÃ­ a la esposa de mi primo, que ademÃ¡s es mi asistente.</p>
<p>Tengo una empresa de limpieza y mantenimiento de oficinas. En una ocasiÃ³n hace ya tres aÃ±os encontrÃ© a un primo (Hugo) que hacÃ­a aÃ±os ya no veÃ­a y lo invitÃ© a trabajar pues me contÃ³ que en aquellas fechas se habÃ­a quedado sin trabajo, asÃ­ que le ofrecÃ­ un trabajo como supervisor, a lo que el pronto aceptÃ³. En aquel entonces, era ya un tipo de de 37 aÃ±os y me contÃ³ que ya llevaba 5 aÃ±os de casado y tenÃ­a un hijo. Pronto empezÃ³ a ganarse mi confianza y se convirtiÃ³ en mi brazo derecho. A los pocos meses de trabajar juntos conocÃ­ a su esposa (Vianey) en una fiesta familiar y la verdad me gustÃ³ bastante lo que vi, era una mujer muy bonita y de un muy buen cuerpo, ademÃ¡s, su carÃ¡cter la hacÃ­a toda una lindura puyes era muy abierta y risueÃ±a, ella era de un aÃ±o mÃ¡s chica que yo (ella 28 y yo 29)</p>
<p><span id="more-32"></span>Como a los tres meses de esa fiesta mi asistente consiguiÃ³ un mejor trabajo y me avisÃ³ que se irÃ­a de la empresa, mi primo al enterarse me pidiÃ³ apoyo para que Vianey entrara a cubrir el puesto, a lo que le pedÃ­ que me diera un tiempo para pensar si realmente necesitaba cubrir ese puesto o lo dejaba vacante por un tiempo pues la situaciÃ³n de la empresa no era muy buena en ese entonces, pero mÃ¡s que nada le dije esto Ãºnicamente para disimular, pues su idea me agradÃ³ muchÃ­simo, pues en las pocas fiestas familiares en las que habÃ­amos coincidido, cada vez mÃ¡s llamaba mi atenciÃ³n aquella bella mujer y me agradÃ³ la idea de tener a una bella mujer en la oficina, pues aunque mi antigua asistente no era de mal ver, Vianey era mil veces mÃ¡s atractiva.</p>
<p>Le pedÃ­ a mi primo que la citara a la siguiente semana para entrevistarla, pero tambiÃ©n programÃ© una cita para Ã©l en el mismo horario para estar solo con ella y poder platicar a gusto, ademÃ¡s, realmente querÃ­a ver su preparaciÃ³n, pues hasta lo que Hugo me platicaba, tenÃ­a estudios de licenciatura en admÃ³n. De Empresas, pero desde que naciÃ³ su hijo no trabajaba y realmente el puesto necesita a una persona capaz.</p>
<p>En aquel entonces yo estaba soltero, pero comprometido ya para casarme a inicios del siguiente aÃ±o (8 meses) y durante la entrevista pude darme cuenta lo nerviosa que estaba mi primita por lo que empecÃ© a bacilar con ella para que se tranquilizara un poco y me dijera sus aptitudes. Durante la entrevista logrÃ© observar que era una de esas mujeres estudiosas que en la Universidad son muy matadas, pero que en la prÃ¡ctica todo lo quieren hacer en base a lo que aprendieron en la escuela, cosa que todos sabemos es si no completamente falso, si te sirve de poco, pues los cocolasos en la calle no son lo que se aprende en los libros.</p>
<p>DecidÃ­ darle la oportunidad aunque realmente no cubrÃ­a el perfil que a me hubiera gustado, pero entrÃ³ a trabajar al otro dÃ­a. PasÃ³ un aÃ±o y la verdad se fue ganando mi confianza ya que su trabajo lo confirmaba e incluso le delegÃ© muchÃ­simas cosas mÃ¡s por lo que a mi me empezÃ³ a quedar mucho tiempo libre, por lo que empecÃ© a expandir horizontes ara la empresa y empecÃ© a abrir sucursales en el Interior de la RepÃºblica. Para ese entonces Hugo ya era mi Gerente de Ventas y me apoyÃ© mucho en Ã©l para viajar juntos e investigar el mercado del Interior de la RepÃºblica y en algunas ocasiones viajÃ¡bamos cada quien por nuestro lado, asÃ­ abrimos 3 oficinas, (Veracruz, QuerÃ©taro y Puebla) y estÃ¡bamos por abrir Guadalajara, a donde el se irÃ­a como responsable y obviamente se llevarÃ­a a su mujer.</p>
<p>Siempre habÃ­a notado que Vianey se intimidaba un poco en mi presencia y no sabÃ­a si era por respeto o por otra cosa, pues tambiÃ©n ya habÃ­a notado que continuamente volteaba a mi oficina y por supuesto que cuando coincidÃ­an nuestras miradas nos reÃ­amos o yo le guiÃ±aba el ojo, pues soy bastante coqueto, asÃ­ que en una ocasiÃ³n que Hugo saliÃ³ de viaje, la llamÃ© y en mi oficina le empecÃ© a preguntar que porque siempre estaba nervisa a lo que por supuesto me dijo que no lo notaba y que actuaba normalmente, sin embargo yo insistÃ­ y entre broma y broma le empecÃ© a sacar platica, pues aunque con todo mundo era muy platicadora, conmigo siempre habÃ­a guardado su distancia, por lo que yo le decÃ­a que si Hugo le habÃ­a dicho que guardara distancia conmigo, pues aunque en ese entonces ya estaba casado, mi forma de ser con las mujeres de la oficina siempre ha sido de amigos y por lo regular siempre les hago bromas y las cotorreo para ponerlas nerviosas diciÃ©ndoles que tiene que dar todo por la empresa.</p>
<p>Ante este comentario ella se puso muy roja y ya no sabÃ­a que decir, por lo que notÃ© que dÃ­ en el clavo asÃ­ que seguÃ­ insistiendo pero ella no me decÃ­a nada, asÃ­ que le preguntÃ© que si entonces era porque me tenÃ­a miedo o a que la cotorreara como a las demÃ¡s muchachas, a lo que sin pensarlo me respondiÃ³ que si, que la intimidaba mucho, pero sus ojos decÃ­an mÃ¡s que eso, asÃ­ que le seguÃ­ preguntando cosas, pero ella con su mirada me decÃ­a que no estaba a gusto en mi oficina, asÃ­ que le dije que entonces fuÃ©ramos a platicar a otro lado para que se sintiera a gusto y me contara el porquÃ© de desconfianza hacia mi, a lo que me dijo que no era desconfianza, pero que si, que fuÃ©ramos a otro lugar, asÃ­ que la invitÃ© a comer, pero como hay que guardar las apariencias le dije que yo saldrÃ­a en un rato mÃ¡s y que ya de la puerta le iba a decir que se me olvidÃ³ equis cosa y que necesitaba que lo viÃ©ramos, pero como ya tenÃ­a mucha hambre, que en la comida lo veÃ­amos, asÃ­ que saliÃ³ de la oficina y a la hora de la comida todo saliÃ³ de acuerdo a lo planeado.</p>
<p>Ya desde el carro le seguÃ­a insistiendo, pero ella solo me veÃ­a con ojos de pena y no me decÃ­a nada, hasta que por fin ya casi cuando llegÃ¡bamos al restaurante me dijo lo que le pasaba: -es que no se cÃ³mo decirlo, me da pena y no se que vayas a pensar de mi- cuÃ¡ndo escuchÃ© esto me quedÃ© mudo y solo le dije, pues dime y veremos que pienso o hago, entonces ella prosiguiÃ³:</p>
<p>-es que me gustas mucho y estoy loca por ti, pero no te decÃ­a nada y preferÃ­ guardar distancia por Hugo, para que no sospeche de mi, pero de verdad me gustas mucho, siempre me has atraido-</p>
<p>Al oir esto solo le dije que estaba loca, que era mi prima</p>
<p>Y ella solo contestÃ³ â€“Â¿yo no te gusto?, yo he visto cÃ³mo me miras y sÃ© que por lo menos llamo tu atenciÃ³n-</p>
<p>Pues si, eso si, eres muy guapa y no te niego que hay ocasiones en que te ves muy bien y es imposible no voltear a verte, es mÃ¡s, no te niego que de repente pienso que de no ser Hugo mi primo, ya te hubiera tirado la onda.</p>
<p>Pues si, eso yo tambiÃ©n lo he pensado, que Hugo es tu primo y peor aÃºn, que estamos trabajando los tres en el mismo lugar, te juro que si no estuviera Ã©l aquÃ­, ya desde cuÃ¡ndo te hubiera insinuado algo.</p>
<p>En fin, pasamos un rato muy cachondo platicando de lo que nos atraÃ­a de cada uno y de vez en vez en la oficina que entraba a mi oficina le preguntaba que si ya se le habÃ­a bajado la temperatura, a lo que siempre me contestaba que no, que ahora sentÃ­a mÃ¡s deseos de estar conmigo. Pero lo que a mi me detenÃ­a era mi primo, cÃ³mo le iba a hacer algo asÃ­, aunque les aseguro que por su mujer bien valÃ­a la pena arriesgarse.</p>
<p>Llego la semana en que se tenÃ­an que ir ambos a Guadalajara y a Ã©l le hablÃ³ un cliente que necesitaba firmar contrato y afortunadamente era en Chalco, lo que representaba que por lo menos iba a estar fuera de la oficina unas 4 o 5 horas y por alguna extraÃ±a coincidencia ese dÃ­a Vianey y yo Ã­bamos a estar solos en la oficina, pues las otras 3 chicas auxiliares de admÃ³n. estaban en un curso de Excel, el contador se habÃ­a reportado enfermo, todos los vendedores estaban trabajando en campo y al mensajero fue fÃ¡cil mandarlo a entregar unas facturas.</p>
<p>AsÃ­ que cuando Hugo saliÃ³, Vianey me volteo a ver con ojos pecadores, asÃ­ que salÃ­ de mi oficina y me acerquÃ© a ella, ya en ese entonces las plÃ¡ticas entre nosotros eran bastante cachondas y de vez en vez yo le acariciaba su cintura y ponÃ­a mi mano en su espaldo, asÃ­ que ahora que estÃ¡bamos completamente solos y que asÃ­ estarÃ­amos por muchas horas mÃ¡s, me acerquÃ© a su lugar, la tomÃ© por la cintura y le dije al oÃ­do: &#8220;te voy a dar tu despedida&#8221;, asÃ­ que ella se volteÃ³ y sin pensarlo nos empezamos a besar apasionadamente y asÃ­ estuvimos por un buen rato, ademÃ¡s de acariciarnos, y yo sÃ³lo le decÃ­a: &#8220;de verdad que si Hugo no fuera mi primo, en este mismo momento te hacÃ­a el amor&#8221;, y ella me respondÃ­a: -pues Ã©l nunca lo va a saber, hÃ¡zmelo, quiero ser tuya-, pero mi lealtad hacia el me detenÃ­a, asÃ­ que ella tomÃ³ la iniciativa y me dijo, si te preocupa hacerlo, entonces sÃ³lo dÃ©jame hacerte pasar un buen rato, asÃ­ que se arrodillo ante mi, bajÃ³ el cierre de mi pantalÃ³n y sacÃ³ mi pene que para ese entonces ya estaba muy duro, y dijo: -no es mentira lo que dicen de ti, estas muy bien dotado- y es que ya ella habÃ­a hecho amistad con una amiga cariÃ±osa que me frecuentaba mucho antes de casarme y que seguramente le platicÃ³ de nuestras aventuras, ademÃ¡s de que ella siempre me pasa mis llamadas y hasta el Ãºltimo dÃ­a de soltero, disfrutÃ© de algunas aventuras y por supuesto que ella imaginaba algo.</p>
<p>Me dio el mejor sexo oral que jamÃ¡s me hubieran dado.</p>
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		<title>Tendida en la cama</title>
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		<pubDate>Tue, 01 Mar 2011 23:50:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>relatoseroticos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sadomasoquismo]]></category>

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		<description><![CDATA[Ã‰l la sorprende dormida y con gran suavidad y tras besarla apasionadamente la ata a la cama&#8230; AllÃ­ estabas, tendida sobre tu cama boca arriba, dormida plÃ¡cidamente, con una sonrisa en los labios, lo que demostraba que soÃ±abas algo placentero, &#8230; <a href="http://www.relatos-eroticos.org/sadomasoquismo/tendida-en-la-cama/">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Ã‰l la sorprende dormida y con gran suavidad y tras besarla apasionadamente la ata a la cama&#8230;</p>
<p>AllÃ­ estabas, tendida sobre tu cama boca arriba, dormida plÃ¡cidamente, con una sonrisa en los labios, lo que demostraba que soÃ±abas algo placentero, quiÃ©n sabe por dÃ³nde andarÃ­a tu imaginaciÃ³n en ese momento&#8230;</p>
<p>Muy despacio me acerco hasta tu boca y apoyo levemente mis labios lo que te provoca tu leve cosquilleo y abres los ojos. AÃºn un poco dormida me tiendes tus brazos y me abrazas en un largo y profundo beso.</p>
<p><span id="more-31"></span>Te tomo de las manos las llevo por encima de tu cabeza, mientras te beso apasionadamente, mi lengua en tu boca buscÃ¡ndote con intensidad, justo ahÃ­ sientes un paÃ±uelo de seda sobre tus muÃ±ecas y te das cuenta de mi intenciÃ³n, voy a hacerte mÃ­a sin que puedas moverte, sÃ³lo gozarÃ¡s&#8230;</p>
<p>Luego de atarte las manos recorro con mis dedos los costados de tu cuerpo hasta llegar a la pequeÃ±a tanga que llevas puesta y muy suavemente te la quito, pero antes te doy en pequeÃ±o beso en el monte y ahÃ­ siento tu calor, siento que te gusta&#8230;</p>
<p>Ahora separo tus piernas y te ato por los tobillos a las patas de la cama, pero sin quitarte movilidad en las piernas, con lo que aÃºn puedes moverlas y flexionarlas a tu gusto.</p>
<p>Comienzo a ocuparme de tu cuerpo, primero te levanto el top que llevas puesto y ante mÃ­ se descubren los imponentes pechos que tienes mirando el sol, con unos pezones duros y deseosos de mis labios. Suavemente me pongo en cuclillas sobre ti, apenas te toco y sientes cÃ³mo estoy de duro sobre tu pubis, me acerco y mis labios pellizcan uno de tus pezones, sientes cÃ³mo mi lengua te lo rodea y lo humedece, yo siento cÃ³mo se pone aÃºn mÃ¡s duro, jugueteo con Ã©l, arriba y abajo, lo tironeo lo masajeo con mi lengua y tu respiraciÃ³n aumenta de ritmo, tu pecho se infla cada vez mÃ¡s y unos pequeÃ±os gemidos escapan de tu boca.</p>
<p>Ahora es el turno del otro, pero el primero no lo abandono, lo tengo en mi mano, todo tu pecho en una mano y el otro en mi boca, mi otra mano se entretiene en tu boca mientras juegas con mis dedos&#8230;</p>
<p>Y tus tetas son un placer, firmes, con un tamaÃ±o que enloquece y mi falo estÃ¡ grande, grande, puedes sentirlo sobre tu panza, sobre tu vientre&#8230;</p>
<p>AllÃ­ estoy un largo rato hasta que mi lengua se coloca entre tus dos tetas y comienza el recorrido hacia abajo, sientes cÃ³mo pasa despacio primero doy unas vueltas en torno a tus pechos y sientes la humedad en ellos, y vuelvo al medio y bajo, llego hasta tu ombligo y allÃ­ disfruto de tu piel, que se eriza cada vez mÃ¡s, bajo hasta tus primeros pelos y ya siento tu olor, un olor que excita, un olor a mujer que penetra los sentidos y tu gimes&#8230;</p>
<p>Mi lengua recorre tus labios y tiro un poco de ellos con los mÃ­os, mis manos en tus ingles los separan y ante mi aparece en todo su esplendor una hermosa vagina, que chorrea, veo tambiÃ©n tu culito y allÃ­ apoyo mi lengua primero, empujo un poquito y luego subo, despacio, muy despacio, sintiendo tu calor y tu lÃ­quido que ha ido bajando y sabe muy rico.</p>
<p>Hasta que llego a tu agujerito y mi lengua juega allÃ­, mientras mis dedos lo hacen en tus labios, te lo abro y mientras mi lengua te penetra de a poco mis dedos se hacen de tu clÃ­toris, que estÃ¡ duro, deseoso&#8230;</p>
<p>Te estoy haciendo el amor con mi lengua y estÃ¡s a punto de correrte, casi acabas y al momento saco mi lengua, y eso te gusta, te gusta estar a punto y detenerte. Comienzo otra vez, adentro y afuera con mi lengua y mis dedos en tu chochito, estÃ¡s a punto y sientes cÃ³mo el orgasmo sale de adentro y me llenas de tu miel, la siento en mi lengua, en mis labios&#8230; Pero sigo y tÃº no te detienes, ahora te mueves siguiendo a mi lengua y a mis dedos, tu clÃ­toris estÃ¡ a mil, saco mi lengua y tu nuevo orgasmo no lo puedes controlar acabas en mis manos, gimes y gritas de placer, ves mi mirada perdida de lujuria y mi deseo, ves tambiÃ©n como hay gotitas sobre mi pene deseoso de penetrarte y a eso voy&#8230;</p>
<p>Ahora has flexionado tus rodillas y me das toda tu conchita para que la haga mÃ­a, yo la penetro primero sÃ³lo la cabeza, la dejo dentro unos instantes, la sientes, grande, dura. La saco y la apoyo sobre tu culito y allÃ­ tu placer es inmenso, pero como eres virgen sÃ³lo hago un poco de fuerza para que disfrutes de la sensaciÃ³n&#8230;</p>
<p>Y vuelvo a tu chichi, sientes cÃ³mo estoy en la puerta y de golpe, de una sola estocada sientes cÃ³mo entrÃ©, la sientes bien adentro, hasta el mando, mientras mis huevos te tocan&#8230; y ahÃ­ te corres, ya has tenido tres orgasmos y no lo puedes creer, estÃ¡s extasiada, fuera de ti, tanto placer nos damos que parece que no pudiese estar ocurriendo.</p>
<p>Adentro, bien adentro la sientes y la saco toda hasta que mi cabeza queda en tu entrada y nuevamente de una estocada salvaje y gemimos juntos de placer, ahora quieto cabalgarte y lo hago despacio&#8230; Sientes cÃ³mo entro y salgo y mis movimientos estÃ¡n acompaÃ±ados por los tuyos, movimientos lentos que nos permiten sentir cada milÃ­metro de nuestros sexos y mirarnos a los ojos, con deseo, con pasiÃ³n&#8230;</p>
<p>Poco a poco vamos aumentando nuestro ritmo, mÃ¡s, mÃ¡s, cada vez mÃ¡s rÃ¡pido&#8230; Desenfrenadamente cabalgamos y a cada embestida sientes cÃ³mo se hincha dentro tuyo, sientes como voy a descargar todo dentro tuyo y sientes el orgasmo que viene otra vez desde bien adentro tuyo y justo en ese momento sientes el chorro de leche caliente que te inunda y no aguantas ya y te corres tu tambiÃ©n.</p>
<p>Seguimos cabalgando un rato mÃ¡s, disfrutando de los estertores de nuestros orgasmos y me tiendo sobre ti. Exhaustos los dos nos dormitamos llenos de placer</p>
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		<title>Paola seductora</title>
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		<pubDate>Tue, 01 Mar 2011 23:48:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>relatoseroticos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Infidelidades]]></category>
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		<description><![CDATA[por Fran Morrison Una mujer joven que querÃ­a algo mas de lo que le daba su marido. Tenia hermosos 28 aÃ±os y sin embargo habÃ­a contraÃ­do matrimonio con alguien que la superaba al menos en la mitad de la edad, &#8230; <a href="http://www.relatos-eroticos.org/infidelidades/paola-seductora/">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>por Fran Morrison</p>
<p>Una mujer joven que querÃ­a algo mas de lo que le daba su marido.</p>
<p>Tenia hermosos 28 aÃ±os y sin embargo habÃ­a contraÃ­do matrimonio con alguien que la superaba al menos en la mitad de la edad, el era un profesional de 43 aÃ±os. El matrimonio tenia 3 hijos, ambos de escasos 5, 6 y 7 aÃ±os. Paola, por su juventud, no tuvo mayor dificultad para conseguir que su esposo le permitiera continuar con sus estudios universitarios. Al fin de cuentas, por su edad y su figura, estaba completamente adaptada a la vida universitaria. El matrimonio vivÃ­a en Santiago (Chile) donde alquilaron un apartamento en un edificio que apenas constaba de seis similares. Su piso era el segundo y yo, para fortuna, llegue a vivir al primero. Siempre veÃ­a a Paola salir de su vivienda. La saludaba aunque Ã©ramos escasamente conocidos, pero su figura no pasaba fÃ¡cilmente inadvertida para un hombre.</p>
<p><span id="more-30"></span>TenÃ­a un hermoso cabello lacio, largo, que le llegaba a la mitad de la espalda, labios provocativos y sensuales, un busto que calculo era de talla 90, pues sus senos sobresalÃ­an cualquiera que fuera la ropa que tuviera puesta, pero lo que mÃ¡s llamaba la atenciÃ³n eran sus piernas, eran muslos redondos y gruesos, pero se cuidaba de no ponerse falta y hablo de cÃ³mo eran porque en una ocasiÃ³n la observÃ© con falda corta llegar rÃ¡pidamente a su apartamento y bajarse de un vehÃ­culo de servicio pÃºblico. Supongo que su marido no le permitÃ­a usar faldas como esas dado que nadie podÃ­a decir que no le excitaban tan lindas piernas. Eun una oportunidad, la pareja salÃ­a del edificio, al parecer con destino a alguna fiesta, pues iban elegantes y no pude sino contener mi erecciÃ³n cuando vi que Paola llevaba puesto un vestido extremadamente corto, y al bajar las gradas sus hermosas piernas se veÃ­an mucho mÃ¡s excitantes, estaban cubiertas por unas sensuales medias de seda. Note que mi deseo iba aumentando paulatinamente, pues esa noche, cuando su esposo sacaba el coche del garaje, Paola me saludÃ³ de una manera que me puso a pensar en lo que de pronto podÃ­a suceder.</p>
<p>Y para mi las cosas sucedieron mÃ¡s rÃ¡pidamente de lo que pensÃ©. Por razones de mi trabajo, debÃ­a viajar al terminal aÃ©reo de Santiago, en donde portearÃ­a una mercancÃ­a con destino a ValparaÃ­so. Cuando me aprestaba a subir a mi vehÃ­culo, que parqueaba junto al del esposo de Paola, el esposo de ella me preguntÃ³ hacia donde viajaba y al manifestarle que al terminal, me dijo que Ã©l tenÃ­a programado un viaje al interior y que pensaba viajar en un autobÃºs de servicio pÃºblico, pero que si yo accedÃ­a podÃ­a llevar su vehÃ­culo y aprovechar para que Paola y sus hijos pudieran despedirlo. Acepte inmediatamente y el viaje no tuvo nada de especial, salvo el que por comentarios de Ã©l me enterÃ© que tardarÃ­a al menos ocho dÃ­as en regresar, pues pensaba trasladarse hasta ViÃ±a del Mar y luego a Buenos Aires. Los pensamientos erÃ³ticos fluÃ­an en mi mente, aunque nada habÃ­a existido entre Paola y yo. El viaje de retorno fue llenÃ¡ndose poco a poco de ingredientes que aumentaban mi deseo y una incontenible erecciÃ³n de la que sin embargo Paola no se daba cuenta. Los niÃ±os dormÃ­an en la parte trasera del coche y Paola y yo viajamos en la parte delantera. Iniciamos un diÃ¡logo y no tarde en decirle que me parecÃ­a que era muy joven para la edad de su esposo, ante lo cual me dijo que habÃ­a aceptado casarse porque de ese modo aseguraba sus estudios en el futuro, ya que Ã©l era poseedor de una considerable fortuna. Nuestro diÃ¡logo se desarrollÃ³ despuÃ©s en los siguientes tÃ©rminos:</p>
<p>&#8220;Paola, no te hablaba solamente por tu juventud, pienso que de pronto tus relaciones con Ã©l no son las mejores. Tu me entiendes verdad ?. &#8220;Si Ud., se refiere a nuestra intimidad, debo ser sincera en manifestarle que nunca he quedado satisfecha, nuestras relaciones son esporÃ¡dicas, me parece que a Ã©l ya se le estÃ¡ apagando la libido dÃ­a tras dÃ­a&#8221;. &#8220;Pero eres joven Paola, debÃ­as aprovechar el tiempo, especialmente cuando se presentan estas oportunidades&#8221;. Mi mirÃ³ fijamente y creo que adivinÃ³ mis intenciones y no tardÃ³ en decirme: &#8220;Ud. creo que me esta proponiendo algo&#8221;. Ella fue directa y yo tambiÃ©n &#8220;Hace mucho tiempo que te he observado, me pareces una mujer muy sensual, creo que estaba adivinando que no disfrutabas en tu matrimonio&#8221;. Coloque mi mano sobre su muslo, aunque esta vez ella llevaba un pantalÃ³n. Sin embargo, no hubo oposiciÃ³n, sino que simplemente volviÃ³ a observar si los niÃ±os continuaban durmiendo.</p>
<p>&#8220;Paola, te parece si hablamos hoy, pues estarÃ¡s sola y yo no tengo nada pendiente&#8221;. VolviÃ³ a mirar a sus hijos y no tardo en responderme &#8220;Claro, yo tampoco hoy tengo que estudiar, sube Ud. a mi apartamento o bajo yo al suyo?&#8221; Le dije que lo que ella decidiera estarÃ­a bien, pero ya sabia que de ese dÃ­a no pasarÃ­an mis intenciones de hacerle el amor a esa joven y seductora mujer. Ella dijo que mejor yo fuera a su apartamento, porque los niÃ±os no aceptarÃ­an quedarse solos en el de ella.</p>
<p>Guardamos el vehÃ­culo, ya eran casi las 6 de la tarde. Acordamos que luego de un momento, yo subirÃ­a a su apartamento y asÃ­ lo hice. Al tocar el timbre Paola me abriÃ³ la puerta y no pude menos que asombrarme pues, como adivinando mis intenciones, se habÃ­a vestido con una blusa casi transparente blanca, que dejaba notar la redondez de sus senos y los pezones que sobresalÃ­an deliciosamente. Paola transpiraba sensualidad. Su falda era supercorta, color negra, por lo menos 25 CMS arriba de la rodilla, se habÃ­a puesto zapatillas de tacones y unas supersensuales medias veladas. Me recibiÃ³ con un beso en la mejilla y ya se pueden imaginar mi erecciÃ³n.</p>
<p>Entramos a su apartamento y mi pregunta inicial era lÃ³gica: &#8220;Paola, que se hicieron los niÃ±os?&#8221;. &#8220;Desde que llegamos no han dejado de dormir, &#8211; me dijo &#8211; a todos les puse sus pijamas y duermen placidamente, de ellos no se preocupe &#8221; me dijo mientras colocaba el seguro a la puerta de entrada y en forma disimulada desconectaba el telÃ©fono. &#8220;Por favor, &#8211; le dije en tono de suplica â€“ tutÃ©ame, creo ahora ya nos tenemos la suficiente confianza&#8221;. &#8220;Gracias, &#8211; me dijo â€“ estaba incomoda con esa formalidad&#8221;.</p>
<p>Nos sentamos en la sala de estar, un acogedor rincÃ³n que daba a la calle de su apartamento, compuesto por unos mullidos muebles. Paola se sentÃ³ y su falda subiÃ³ tremendamente, sin que ella hiciera ningÃºn esfuerzo por volver a bajarla. Yo hice lo mismo y en ese momento, y ella lo sabia, yo me dedique a admirar sus hermosas piernas, las mismas que Paola cruzÃ³, hasta el punto de que su panty quedaba casi a la vista. &#8220;Te provoca tomar algo?&#8221;. &#8220;Gracias, te parece un vino?&#8221; &#8220;No, mejor tomemos una champaÃ±a que hace dÃ­as la tengo en el refrigerador&#8221;. Fue por la botella, volviÃ³ a sentarse con los mismos y deliciosos efectos anteriores y me ofreciÃ³ una copa. Luego de 3 o 4 copas mÃ¡s, los dos estÃ¡bamos a punto de iniciar algo. &#8220;Vamos a la alcoba, los dos somos adultos y sabemos para que estamos aquÃ­&#8221; me dijo. &#8220;Claro, pero dÃ©jame decirte algo&#8221; le dije mientras acerque mi boca hacia la de ella, bebiendo de sus labios la champaÃ±a que aÃºn tenia en sus labios, &#8220;Dime&#8221;. &#8220;Paola, hoy, esta noche, toda la noche, quiero hacerte el amor, como seguramente nadie te lo ha hecho, quiero disfrutar de cada centÃ­metro de tu cuerpo, hacerte gemir de placer, hacerte sentir todo el deseo sexual que ha estado reprimido&#8221;. &#8220;Yo tambiÃ©n tengo ganas de hacerlo&#8221;, me dijo &#8220;Sabes que hace rato no disfruto de un buen momento de sexo, quiero sentir lo que no he sentido en aÃ±os&#8221; mientras su mano, sin tapujos, se colocÃ³ encima del bulto que ya sobresalÃ­a entre mi pantalÃ³n.</p>
<p>Me tomÃ³ de la mano y me llevÃ³ a su alcoba, no sin antes pasar por la de los niÃ±os y constatar que efectivamente estaban durmiendo placidamente. Era una cama ancha, mullida como los muebles de la sala de estar, creo que se estaba desperdiciando con las sesiones flÃ¡cidas de sexo (si puede llamarse asÃ­ entre Paola y su marido). Paola se sentÃ³ en la cama y yo hice lo mismo, puse mis manos en sus piernas y me dedique a sobarlas mientras la besaba en el cuelo, en la boca, en sus orejas, ella se retorcÃ­a, habÃ­a colocado sus manos hacia atrÃ¡s y se mantenÃ­a inmÃ³vil dejÃ¡ndome hacer lo que yo quisiera. Introduje mi lengua en su boca y aprovechÃ© para masajear sus senos, encima de la blusa.&#8221;No crees que es mejor que nos quitemos la ropa&#8221; me dijo. &#8220;Si, pero dÃ©jate el brasier y la falda, me excita mucho mas verte asÃ­&#8221;. Se sacÃ³ su blusa y esos melones apenas si cabÃ­an en un brasier blanco, de encaje. Ya sus pezones estaban muy duros porque yo los habÃ­a besado por encima. Se quitÃ³ las medias de encaje, y se dejÃ³ su falda negra, su mini, su cortisima falda que tanto me habÃ­a excitado en momentos anteriores. Sin embargo, se quitÃ³ su panty, ella sabÃ­a y querÃ­a que yo la penetrara.</p>
<p>Nos metimos bajo las cobijas, la bese apasionadamente, chupe sus senos hasta hacerla gemir, y mientras yo lo hacÃ­a, ella bajÃ³ su mano y agarrÃ³ mi verga que estaba hÃºmeda, y comenzÃ³ a masturbarme, el placer que yo sentÃ­a era inmenso, pero Paola me advirtiÃ³ &#8221; No quiero que botes el semen, quiero que me lo des todo, y no te preocupes hace 2 aÃ±os, luego de mi tercer hijo, me sometÃ­ a una cirugÃ­a y estoy impedida para concebir&#8221;. Eso me excitÃ³ mas, ya casi el semen se me salÃ­a, pero se me ocurriÃ³ algo. &#8220;Paola â€“ le dije â€“ quieres que te penetre muy delicioso?&#8221;. &#8220;siiiiiiiiiiiiii&#8221; respondiÃ³. &#8220;Te doy una idea, porque no pones tu lengua en mi verga y la ensalivas ?. AsÃ­ quedara muy lubricada para penetrarte como quieres&#8221;.</p>
<p>Casi no me deja terminar la frase, cuando se metiÃ³ bajo las cobijas y al bajar tomo mi verga entre sus manos y comenzÃ³ a darle besos cortos, a colocar su lengua en la punta, luego la ensalivÃ³, muchÃ­simo, al liquido que me lubricaba a mi se uniÃ³ su saliva para lograr una excelente lubricaciÃ³n. Paola tampoco aguantÃ³, tirÃ³ las cobijas a un lado y abriÃ³ sus piernas subiendo al tope su minifalda &#8220;Penetrame papito, penetrame ya, no aguanto, quiero sentirte todo&#8221; Paola tomÃ³ nuevamente mi verga y ella misma la condujo a la entrada de su coÃ±o, yo no hice sino empujar y la penetrÃ© de manera tan deliciosa y lubricada que pensÃ© en ese momento que casi inmediatamente derramarÃ­a mi semen. &#8220;Demorate â€“ me dijo â€“ me prometiste placer, hazme tuya y disfrÃºtame, yo tambiÃ©n quiero disfrutarte&#8221; y alzÃ³ sus pezones para que yo se los chupara mientras la bombeaba. Paola gemÃ­a, se retorcÃ­a tan fuerte que creÃ­ que mi verga se iba a salir.</p>
<p>Ella subÃ­a y bajaba sus caderas y eso aumentaba mi placer y el suyo. &#8220;Paola, quiero darte todo mi semen&#8221; le dije, y para mi sorpresa Paola me dijo &#8220;Aun no, espera&#8221; y sacÃ³ mi verga para voltearse y ofrecerme su culo hermoso y redondo. &#8220;Hazme por ahÃ­, lubricame tu ahora&#8221; me dijo y yo le coloque la verga a la entrada de su culo y, sin penetrarla, la llenÃ© de liquido y de saliva que ella misma habÃ­a puesto en mi verga. Nuevamente se volteÃ³, parecÃ­a una fiera, me exigÃ­a, &#8220;Ahora papi, ahora, ahora, penetrame nuevamente y dame tu semen&#8221;, mis manos en sus senos, mi boca en sus labios y mientras ella con sus manos me apretaba mucho mÃ¡s hacia ella, me derrame a borbotones, y sentÃ­ el placer que hace mucho tiempo no sentÃ­a, la llene de semen, ella movÃ­a su culo como queriÃ©ndome exprimir, para que me pedÃ­a mas semen, pero yo ya se lo habÃ­a echado todo.</p>
<p>AsÃ­, permanecimos dormidos hasta el otro dÃ­a, yo encima de ella, y Paola ni siquiera quiso moverse mientras uno de sus hijos golpeaba inÃºtilmente la puerta y que al no ser escuchado optÃ³ por devolverse a su habitaciÃ³n. Cuando amaneciÃ³ y la luz entrÃ³ por la ventana, fue Paola quien nuevamente dirigiÃ³ mi verga hacia su coÃ±o y me beso, ya pueden imaginar lo que volviÃ³ a suceder con Paola, esposa joven y seductora, una dulzura en la cama. Mientras tanto, su esposo seguirÃ­a en sus cuestiones de negocios. No imaginarÃ­a nunca lo que yo hice gozar a su deliciosa mujer.</p>
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		<title>Un bollito relleno de leche</title>
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		<pubDate>Tue, 01 Mar 2011 23:47:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>relatoseroticos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Control Mental]]></category>

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		<description><![CDATA[por ruben makiavelo Un bollito relleno de leche. Me encontraba tumbado en la cama sin apenas ganas de dormir. No hacÃ­a mÃ¡s que recordar a Cristina, la chica que llevaba los asuntos jurÃ­dicos de la empresa en la que trabajaba. &#8230; <a href="http://www.relatos-eroticos.org/control-mental/un-bollito-relleno-de-leche/">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>por ruben makiavelo</p>
<p>Un bollito relleno de leche.</p>
<p>Me encontraba tumbado en la cama sin apenas ganas de dormir. No hacÃ­a mÃ¡s que recordar a Cristina, la chica que llevaba los asuntos jurÃ­dicos de la empresa en la que trabajaba. Aunque se trataba de un negocio casi familiar en el que sÃ³lo estÃ¡bamos el propietario y yo, por cierto al que sÃ³lo acudÃ­a el propietario una vez al mes a recaudar los beneficios, dado el volumen de papeles que generaba se hizo obligatorio contratar a una abogada que venÃ­a dos veces por semana.</p>
<p>La chica, mientras acabada la carrera, me ayudaba a gestionar los documentos legales y de vez en cuando a colocar en el almacÃ©n los legajos repletos de papeles que se generaban cada mes.</p>
<p><span id="more-29"></span>TenÃ­a 19 aÃ±os y estaba para darle algo mÃ¡s que la hora, si bien aunque cada vez que la veÃ­a me la follaba con la vista, nunca habÃ­a pasado de ahÃ­. SabÃ­a que tenÃ­a novio, pero eso me dada igual, ya que no soy celoso.</p>
<p>Aquella noche comencÃ© a pensar en una fantasÃ­a que desde hacÃ­a tiempo me venÃ­a rondando la cabeza. Una maÃ±ana llegaba Cris al trabajo, y como hacÃ­a calor y no funcionaba el aire acondicionado, la muy zorrita se marchaba al baÃ±o y se quitaba el sujetador, paseÃ¡ndose todo el tiempo delante de mÃ­ con la tetas moviÃ©ndose al compÃ¡s de su cuerpo.</p>
<p>Alguna vez habÃ­a leÃ­do algo sobre la transmisiÃ³n de pensamiento y me dije para mÃ­ que no perderÃ­a nada por intentarlo.</p>
<p>DejÃ© mi mente en blanco y comencÃ© a concentrarme en una orden obsesiva que mandarÃ­a mentalmente a Cristina.</p>
<p>-MaÃ±ana cuando llegues al trabajo, tendrÃ¡s tanto calor que te irÃ¡s al servicio y te quitarÃ¡s el sujetador el cual dejarÃ¡s dentro del cajÃ³n de tu mesa&#8230;-.</p>
<p>Esta sencilla orden la grabÃ© en mi mente tantas veces mientras imaginaba como la misma se transmitÃ­a por el telÃ©fono, por dentro del cable, hasta salir por el aparato de Cristina y de ahÃ­ a su cuarto y finalmente al interior de su cabeza.</p>
<p>No sÃ© cuantas veces la repetÃ­ pero finalmente acabÃ© durmiÃ©ndome. A la maÃ±ana siguiente, y debido al esfuerzo mental de la noche, no escuchÃ© el reloj despertador. Como sabÃ­a que mi jefe no iba a aparecer por allÃ­, tampoco me preocupÃ© mucho en correr, asÃ­ que desayunÃ© despacio y me dirigÃ­ al trabajo a media maÃ±ana.</p>
<p>Al llegar no habÃ­a nadie, pero supuse que habÃ­a estado Cris al encontrar un manojo de correspondencia sobre mi mesa. Sin duda la chica habrÃ­a terminado su trabajo y ya se habÃ­a marchado.</p>
<p>Me sentÃ© en mi mesa y tras leer la correspondencia me dispuse a poner al dÃ­a mis asuntos. SerÃ­a ya casi la hora de salir cuando recordÃ© la experiencia de la noche anterior. Me empalmÃ© de pensar en la chica y dudÃ© en abrir el cajÃ³n de Cristina a ver si allÃ­ estaba su sujetador. Me levantÃ©, pero cuando estaba casi a punto de abrirlo me asaltÃ³ una risa floja, dije para mi â€“que tonto eres- y volvÃ­ a sentarme.</p>
<p>JamÃ¡s se me habrÃ­a ocurrido hurgar en el cajÃ³n de la chica, pero ahora y de nuevo me asaltÃ³ el morbo y volvÃ­ a levantarme. Con cuidado abrÃ­ su cajÃ³n y busquÃ© bajo los papeles. Cuando mi mano palpÃ³ tela mi corazÃ³n pegÃ³ un vuelco que si no me llego a sujetar me caigo al suelo. LevantÃ© con prisas las carpetas y allÃ­, arrugada encontrÃ© una bola de tela blanca que no dudÃ© en coger y examinar.</p>
<p>Efectivamente se trataba de un sujetador de encaje de la talla 85 que olÃ­ con desesperaciÃ³n mientras mi rabo luchaba por salirse del pantalÃ³n. RÃ¡pidamente de marchÃ© con aquella prenda al servicio y me casquÃ© la paja mÃ¡s gozosa de mis 20 aÃ±os de existencia, tras lo cual volvÃ­ a dejar la ropa en su sitio y terminÃ© el trabajo como pude ante tanta calentura que llevaba.</p>
<p>Al llegar la noche y tras el Ã©xito de mi experiencia volvÃ­ a concentrarme en Cris y le enviÃ© mentalmente la siguiente orden.</p>
<p>-maÃ±ana, cuando llegues al trabajo y escuches la palabra &#8220;calor&#8221;, te dirigirÃ¡s al baÃ±o y te quitarÃ¡s el sujetador que meterÃ¡s en una bolsa y tirarÃ¡s a la papelera&#8230;-. Esta orden la repetÃ­ mentalmente infinidad de veces mientras visualizaba el recorrido que harÃ­a la misma a travÃ©s del telÃ©fono hasta llegar a su cerebro.</p>
<p>Al dÃ­a siguiente lleguÃ© al trabajo quince minutos antes de la hora de apertura, pues tal era la ansiedad que tenÃ­a por ver si se habrÃ­a cumplido mi deseo.</p>
<p>Una media hora mÃ¡s tarde llegÃ³ Cris y tras saludarme comenzÃ³ su trabajo. La chica vestÃ­a un pantalÃ³n verdoso y una camisa celeste en la que se marcaban las tiras del sujetador. No sÃ© como no notÃ³ mis nervios, pues mi rabo estaba a punto de estallar y mis poros exudaban calentura por todas partes.</p>
<p>Con voz casi temblorosa me dirigÃ­ a ella.</p>
<p>-Cris, enciende el aire que aquÃ­ hace mucho calor&#8230;-</p>
<p>Al instante la chica se volviÃ³, activÃ³ el acondicionado y saliÃ³ del despacho. AL rato volviÃ³ y se puso a trabajar. Me fijÃ© en sus tetas. Se movÃ­an al compÃ¡s de sus brazos. La chica se habÃ­a quitado el sujetador tal y como yo le habÃ­a ordenado. Me levantÃ© disimulando mi calentura y me dirigÃ­ al baÃ±o. AllÃ­, en el interior de una bolsa de plÃ¡stico en la papelera estaba su sostÃ©n. Lo volvÃ­ a oler con deseo pero no me la meneÃ© porque querÃ­a obtener algo mÃ¡s para mi prÃ³xima paja.</p>
<p>-Cris, ayÃºdame a bajar algunos legajos al almacÃ©n&#8230;- ordenÃ© a la chica.</p>
<p>Con picardÃ­a le fui indicando los que debÃ­a coger, aprovechando cuando se inclinaba para mirar por entre su escote y deleitarme con sus pechitos que colgaban bajo la tela. No sÃ© cuantas maniobras le pedÃ­ que hiciera, pero sÃ³lo sÃ© que mi polla estaba destilando jugos desde hacÃ­a un buen rato mientras la ilusa chica me mostraba una y otra vez sus carnes, las aureolas y los pezones de uno y otro pecho. Como temÃ­ que se diera cuanta de mis maniobras dÃ­ por finalizado la sesiÃ³n de recreo y volvimos al despacho, marchÃ¡ndome al baÃ±o a pajearme con el sujetador de Cris tan pronto ella se marchÃ³ de la oficina.</p>
<p>Al llegar la noche volvÃ­ a mis maniobras mentales. Esta vez me concentrÃ© en enviarle una orden mÃ¡s atrevida.</p>
<p>-MaÃ±ana vendrÃ¡s al despacho aunque no tengas que trabajar. Cuando escuches la palabra sueÃ±o, entrarÃ¡s en una fase de obediencia total hacia mi persona y cumplirÃ¡s cuantas Ã³rdenes recibas&#8230;-</p>
<p>MachaquÃ© en mi cerebro esta orden y posteriormente se la enviÃ© a Cris a travÃ©s de la lÃ­nea mental del telÃ©fono hasta su subsconciente.</p>
<p>Al dÃ­a siguiente me dispuse a esperar la llegada de la chica.</p>
<p>Sobre media maÃ±ana abriÃ³ la puerta. Al verla el corazÃ³n me diÃ³ un brinco. Tras los saludos de rigor Cristina comenzÃ³ a buscar algo que al parecer habÃ­a olvidado en su mesa.</p>
<p>-No debÃ­ dormir bien anoche, tengo un sueÃ±o&#8230;- dije en voz alta.</p>
<p>Enseguida la chica dejÃ³ de buscar en el cajÃ³n y se quedÃ³ quieta. Me situÃ© con temor detrÃ¡s de ella y le preguntÃ© al oido.</p>
<p>-Cris tienes novio&#8230;?-</p>
<p>-Si, se llama Fran&#8230;- respondiÃ³ con una voz pausada.</p>
<p>-Â¿CuÃ¡nto hace que le conoces&#8230;?- volvÃ­ a preguntar.</p>
<p>-Desde hace 1 mes&#8230;-</p>
<p>-Â¿Y&#8230;?- no me atrevÃ­a a formularle la pregunta, aunque finalmente accedÃ­ sabiendo que tras salir de ese estado ella no recordarÃ­a nada.</p>
<p>-Â¿Y ya has follado con Ã©l&#8230;?.-</p>
<p>-Bueno, todavÃ­a no he dejado que lo haga, aunque nos hacemos algunas veces pajas&#8230;-</p>
<p>-Â¿De que color llevas hoy las braguitas&#8230;?-</p>
<p>-Rosa pÃ¡lido&#8230;-</p>
<p>-Â¿Eres virgen&#8230;?-</p>
<p>-No&#8230;-</p>
<p>-Â¿Con quiÃ©n perdiste el virgo&#8230;?-</p>
<p>-Con un chico del instituto llamado IvÃ¡n&#8230;-</p>
<p>Aquella conversaciÃ³n estaba resultando tan cachonda para mi que puse toda la carne en el asador y me lancÃ© de cabeza.</p>
<p>-Vamos al almacÃ©n&#8230;- le ordenÃ©.</p>
<p>Bajamos al cuarto y tras cerrar con pestillo por dentro comencÃ© a magrearla.</p>
<p>RecorrÃ­ su espalda, sus senos y su culo. Cuando me cansÃ© de manosearla le ordenÃ© que se quitase la ropa. Se quedÃ³ sÃ³lo en sujetador y braguitas. Le besÃ© cada rincÃ³n de su cuerpo y cuando quise le desabrochÃ© el sostÃ©n. Ante mis ojos aparecieron las tetas mÃ¡s bonitas que jamÃ¡s he visto. Le chupÃ© los pezones y las aureolas recreÃ¡ndome en ellas. Pasaba de un pecho al otro con lasciva agonÃ­a como si aquello se pudiese terminar.</p>
<p>MetÃ­ la mano bajo el elÃ¡stico de sus bragas hasta sentir los rizos de su coÃ±o entre mis dedos. Con lentitud se las bajÃ© hasta tener su pelambrera a la altura de mi cara. Con la lengua le recorrÃ­ una y mil veces su raja hasta notar los jugos que la impregnaban. Le ordenÃ© que me la meneara. La chica se colocÃ³ frente a mÃ­ y comenzÃ³ a desabrocharme el pantalÃ³n. Cuando mi verga saltÃ³ como un resorte la cogiÃ³ con delicadeza y comenzÃ³ a menearla con rÃ­tmico movimiento. Mis manos se apoderaron de su almeja y le metÃ­ un dedo hasta el nudillo. Entre el calor de su coÃ±o y el gusto que me estaba proporcionando casi me corro, por lo que le ordenÃ© que parase. La chica dejÃ³ al momento mi rabo. Cuando notÃ© que la calentura disminuÃ­a le dije que me la chupase. VolviÃ³ a agacharse y se metiÃ³ mi rabo en al boca. Como chupaba la niÃ±a. Apenas un minuto bastÃ³ para que casi estallase, asÃ­ que le dije que se detuviera, pues querÃ­a otro objetivo para mi leche que el suelo del almacÃ©n.</p>
<p>-TÃºmbate en la mesa&#8230;- le ordenÃ©.</p>
<p>La chica se tumbÃ³ sin decir nada. Le chupÃ© el coÃ±o con agonÃ­a mientras retorcÃ­a sus pezones.</p>
<p>Cuando notÃ© una humedad en su agujero me puse de piÃ©, le restreguÃ© la cabezota de mi polla por la entrada de su almeja y lentamente se la fui introduciendo gozando cada centÃ­metro de su gruta hasta que mis huevos hicieron tope con sus rizos.</p>
<p>Lentamente, muy lentamente comencÃ© a bombear en su coÃ±o. SabÃ­a que dada mi calentura aquello no podÃ­a durar mucho y decidÃ­ aprovechar el tiempo al mÃ¡ximo.</p>
<p>No sÃ© cuanto tiempo estuve follÃ¡ndome a Cris, solo recuerdo haberla besado, chupar su lengua, sus senos, los pezones, y los lÃ³bulos de sus orejas.</p>
<p>Cuando notÃ© que una corriente recorrÃ­a mis piernas alarguÃ© un poco las embestidas hasta casi abandonar su gruta volviendo a empujar hasta el fondo. Fueron unos segundos de placer que alarguÃ© todo lo que pude. Cuando la leche comenzÃ³ a fluir por mi rabo empujÃ© todo lo que pude dentro de Cristina. Largos chorros de blanca y espesa leche se clavaron en el cuerpo de la chica llenando su cavidad. No sÃ© cuantos fueron, pero cuando tras algunos minutos saboreando aquel placer, pude sacar mi rabo de su cuerpo, notÃ© como una gran cantidad de leche le escurrÃ­a por su pelambrera hasta bajar por sus muslos.</p>
<p>La besÃ©, le acariciÃ© el cuerpo largamente y un rato despuÃ©s le ordenÃ© que se aseara, se vistiese y se fuese.</p>
<p>AsÃ­ lo hizo, no sin antes ser advertida por mi para que no recordase nada de lo que habÃ­a pasado.</p>
<p>Ni que decir tiene que me estuve follando a la chica durante tres meses hasta que se marchÃ³ voluntariamente de mi oficina&#8230;para casarse con su novio ya que estaba enbarazada. La verdad es que no sÃ© de quien es el niÃ±o, si mÃ­o o de su novio, pues al dÃ­a siguiente de mi estreno le ordenÃ© que dejase a su chico que le llenase el coÃ±o de leche. Y ella obedeciÃ³.</p>
<p>Un saludo</p>
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		<title>La venganza es dulce y placentera</title>
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		<pubDate>Tue, 01 Mar 2011 23:46:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>relatoseroticos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sexo anal]]></category>

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		<description><![CDATA[por Maite . La mejor venganza de todas es seducir al amor de tu enemiga. Yo lo hice. Ella se lo merece por ser.. Ã‰sta es la historia de una mala amiga si la tonta esa puede llamarse asÃ­. Una &#8230; <a href="http://www.relatos-eroticos.org/sexo-anal/la-venganza-es-dulce-y-placentera/">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>por Maite .</p>
<p>La mejor venganza de todas es seducir al amor de tu enemiga. Yo lo hice. Ella se lo merece por ser..</p>
<p>Ã‰sta es la historia de una mala amiga si la tonta esa puede llamarse asÃ­. Una de esas personas que tarde o temprano aparecen en nuestra vida y hasta antes de eso pensamos que esas personas son solo un mito urbano.</p>
<p>Hace 2 aÃ±os y medio que Darla y Nicolas eran novios, Darla y yo vivimos en el mismo edificio, su departamento estÃ¡ al lado del mÃ­o, pero nunca habÃ­amos hablado hasta que ella su novio y yo fuimos a la misma universidad y compartimos el mismo grupo de amigos. Darla se hizo conocer por todos como tierna, dulce e inocente. Sin embargo, yo que soy muy observadora, tras que hable con ella me di cuenta que era una tipa resentida y amargada. Ahora compruebo que no me equivoque.</p>
<p><span id="more-28"></span>Nicolas, no es el mÃ¡s guapo de los galanes pero sÃ­ es muy sexy y deseable. En las vacaciones del primer semestre fuimos a una fiesta de curso y Darla habÃ­a viajado, jugamos a girar la botella y me tocÃ³ el beso con Nicolas. Sin ningÃºn problema se lo di, total solo era un juego y yo no soy ninguna santa. Sin embargo cuando nos Ã­bamos de la fiesta Ã©l decidiÃ³ llevarme a mi casa, cuando llegamos me despedÃ­ de Ã©l, al intentar bajar del coche me tomo por el brazo sin dejarme bajar y me pidiÃ³ que le de otro beso porque le habÃ­a gustado mucho el del juego, yo solo me reÃ­ y me libere de su brazo y me baje. Darla ni se enterÃ³ que paso eso.</p>
<p>Ya para fin de aÃ±o, Darla y yo Ã©ramos buenas amigas, al menos yo lo pensaba asÃ­, me conto que estaba perdidamente enamorada de Nicolas y que esperaba casarse con el. En ese entonces me senti mal por lo del beso, aunque fuese una tonteria. Hicimos la fiesta de aÃ±o nuevo en mi depa y a las 12 apagamos alas luces para ver los juegos artificiales y sentÃ­ a alguien que me abraza por detrÃ¡s, su mano tibia y grande que presionaba con fuerza uno de mis pechos, luego un beso en la nuca, con la otra mano me apretaba una nalga y una lengua que me recorre desde le oreja hasta la nuca, y su mano que estaba en mi nalga se arrastra hasta tocarme la vulva y comienza a masajearla por encima de mi vestido, yo pensÃ© que era mi novio Dave, le baje el cierre le metÃ­ mi mano, el fulano estaba sin ropa interior, me sorprendÃ­ pues Dave es muy pulcro, estaba alucinando su mano y su falo me parecÃ­an mas grande de lo habitual, me sentÃ­a muy bien cuando escucho a Dave que me buscaba, me voltee y vi a Nicolas con esa cara de pervertido y me dio mucho asco, le advertÃ­ que no lo vuelva a hacer o le contarÃ­a todo a Darla, pero el me dijo que no le importaba que seguÃ­a con ella solo por lastima pues ella lloraba mucho cada vez que el querÃ­a romper con ella.</p>
<p>Hace unos 2 meses la sorprendÃ­ robÃ¡ndome dinero y me confeso que ya lo habÃ­a hecho antes, le pedÃ­ que me devuelva dos vestidos un pantalÃ³n y cinco blusas que le habÃ­a prestado y nunca me los regresÃ³. PreferÃ­ no insistir, pues para mÃ­ mi amiga valÃ­a mÃ¡s que eso. Hace casi dos semanas me entere que Darla habÃ­a hablado muy mal de mÃ­ en repetidas ocasiones, que convenciÃ³ a Dave de que yo lo habÃ­a engaÃ±ado con su mejor amigo y que por eso Ã©l habÃ­a roto conmigo, y que en la universidad todos pensaban que yo le habÃ­a robado a ella y que me quedaba con su ropa. Cuando le pregunte no se lo negÃ³ y me dijo que no sabÃ­a porque lo habÃ­a hecho. Sin embargo siguiÃ³ haciÃ©ndolo y yo me enoje mucho. Estaba furiosa.</p>
<p>Esa noche, algo tarde, yo ya estaba de camisÃ³n y veÃ­a televisiÃ³n cuando escuchÃ© que Nicolas fue a recoger unos apuntes del depa de Darla, escuche que pelearon y Nicolas abriÃ³ la puerta y gritÃ³, escuche que Darla estaba llorando, Nicolas tiro la puerta, luego sonÃ³ mi timbre y como me esperaba era Ã©l, estaba muy serio y trato de hablarme calmado, me pidiÃ³ los apuntes que Darla obviamente no le habÃ­a dado, se me ocurriÃ³ que no habrÃ­a mejor forma de vengarme, mientras Ã©l hablaba lo jale de la camisa lo empuje contra la pared, cerrÃ© la puerta y lo mire fijo por unos segundos, vi en su rostro sorpresa y algo de susto, me calentÃ³ verlo asÃ­, y me le fui encima comencÃ© a besarlo y a mordisquearlo por todas partes, le arranque la camisa y del cinturÃ³n lo jale hasta llevarlo a la cama, mientras lo jalaba note su enorme erecciÃ³n, le quite el pantalÃ³n y esta vez si tenia ropa interior, cuando se la quite vi sorprendidÃ­sima que realmente su erecciÃ³n era mucho mÃ¡s que enorme, me posÃ© sobre sus rodillas y con mis pechos comencÃ© a acariciarle el falo, el se sentÃ³ y me levanto el camisÃ³n un poco pero luego me dijo que era muy sexy y que me lo dejarÃ­a puesto.</p>
<p>Pero a mi me gusta sentir la piel del tipo al me estoy cogiendo asÃ­ que me lo quite, me hecho en la cama, extendio mis brazos y comenzo a chuparme los senos como un lactante hambriento, empezÃ³ a masturbar su falo contra mi vulva, lo detuve y me pues de rodillas, mientras me besaba el ombligo me desatÃ© el hilo que tenÃ­a, Ã©l estaba ansioso por penetrarme pero me encanta hacerlo esperar, se lo acariciÃ© unos segundos y el me metiÃ³ tres dedos, los metÃ­a y sacaba con suavidad, yo sabÃ­a lo que yo querÃ­a e iba a hacer desde un principio, pero su suavidad me hizo dudar, le dije que sea mÃ¡s brusco me dijo que estaba calentando y que luego iba a hacer que me trague esas palabras, eso me animo, mientras Ã©l se deleitaba con sus dedos en mi vagina que iban acelerando mÃ¡s y mÃ¡s su ritmo, hasta que me empezaron a provocar gemidos, agarre mi camisÃ³n y le vende los ojos, me pregunto que hacÃ­a y le dije que solo confÃ­e en mÃ­ y que no haga trampa, le dije que sin sacar sus dedos trate de que nos paremos, asÃ­ lo hizo luego retirÃ© sus dedos y me puse de cuatro dÃ¡ndole la espalda, estire mi brazo y con firmeza lo halÃ© del pene, coloque la punta de la enorme cabeza de su falo en la entrada de mi trasero, yo ya estaba a mil, porque sabÃ­a que iba a disfrutar de ese sin igual placer, le dije que se desamarrara el camisÃ³n de los ojos y embistiera con todas sus fuerzas, se quito el camisÃ³n y por el reflejo de la ventana vÃ­ su rostro de emociÃ³n, me cariciÃ³ las nalgas por un segundo, me dijo que mi trasero era increÃ­blemente bello, le dije que deje de hablar, el me dio una tremenda nalgada y se aferrÃ³ a mis caderas con fuerzas, y me dio una de las embestidas mÃ¡s vigorosas de toda mi vida, sentÃ­ que iba a perforarme y a salir por arriba de mi ombligo, luego empezÃ³ a jalar hacia afuera y yo sentÃ­ que me morÃ­a de placer mientras arrastraba su verga kilomÃ©trica de adentro hacia fuera de mi culo, me acariciaba los pechos con sus enormes y tibias manos, luego las quitaba y mis senos se balanceaban deliciosamente y yo me aferraba a las sabanas arrugÃ¡ndolas entre mis dedos y entonces sentÃ­ que aceleraba su ritmo y lo hacÃ­a tan deliciosamente que me vine, moje incluso sus testÃ­culos que rozaban mi vagina, yo no podÃ­a dejar de gemir, comencÃ© a colaborar con movimientos acompasados, sentÃ­ que iba a volar y que iba a destrozarme tanto el culo como las tetas y comenzÃ³ a darme algunas nalgadas. Entraba y salÃ­a y yo sentÃ­a cada centÃ­metro de su falo que me recorrÃ­a, me estrujaba las tetas, me nalgueaba y yo veÃ­a su cara desfigurada de placer por la ventana y escuchaba sus gemido y como hacÃ­a sus esfuerzos mientras entraba y salÃ­a cada vez mÃ¡s rÃ¡pido y mÃ¡s fuerte, me vine de nuevo cuando tocaron la puerta. Era Darla, me pregunto si estaba bien por el ruido que escuchaba y que estaba haciendo, Nicolas se saliÃ³ completamente y empezÃ³ a reÃ­r, a Darla le conteste jadeante que estaba corriendo en la caminadora, que hacÃ­a ejercicio y que estaba muy bien, la muy tonta se fue totalmente crÃ©dula, volteÃ© a mirar a Nicolas y vi el mismo rostro de perversiÃ³n que en aÃ±o nuevo y me dijo:</p>
<p>&#8220;AÃºn no hemos terminado&#8221;, su falo se veÃ­a exactamente igual de enorme y erecto que cuando lo desvestÃ­, asumÃ­ mi posiciÃ³n y me relaje algo, sabÃ­a que era una gran entrada la que me esperaba, se parÃ³ detrÃ¡s, pasÃ³ sus manos por mi espalda como friccionÃ¡ndome dos veces de arriba abajo, me las paso por mis nalgas y me las apretÃ³ con fuerza repitiendo lo hermoso de mi trasero y me dijo que podÃ­a joderme toda la noche que solo el verlo lo excitaba mÃ¡s y mÃ¡s, aflojo una mano y me dio una gran nalgada, luego se agarro el pene y presionÃ¡ndolo con fuerza contra mÃ­ recorriÃ³ de agujero a agujero arias veces subiendo mi excitaciÃ³n porque ya querÃ­a que me penetra su delicioso falo y empiece otra vez ese placenterÃ­simo suplicio, recorriÃ³ mi espalda con las manos hacia arriba otra vez, luego puso sus manos con las palmas al centro de mis senos y me los apretÃ³ fuertemente mientras jugueteaba con su pene en mi piel con su hÃºmenla caricia de repente, no puedo definir bien en que momento lo hizo pero me jalÃ³ de las tetas haciÃ©ndome hacia atrÃ¡s a la vez que me atravesÃ³ todo su pene de una senda, tenaz y torturante embestida, sentÃ­ su pene como una espada enrome, lo sentÃ­ dentro de mÃ­ deslizÃ¡ndose hacia fuera lenta y tormentosamente y entrando en fuertes envestidas, luego se movÃ­a dentro de mÃ­, cada vez lo sentÃ­a mÃ¡s rÃ­gido, hinchado, cada vez mÃ¡s estoico, mÃ¡s crecido, tosco, cruel, inclemente sus testÃ­culos me azotaban con rudeza, a cada embestida yo empequeÃ±ecÃ­a mi culo apretando el pene y sintiÃ©ndolo mas inclemente, yo gimoteaba, suspiraba, jadeaba de deleite, mire el reflejo de la ventana y vi sus ojos cerrados, su cabeza estaba doblada hacia atrÃ¡s y su boca abierta y tensionada, y ya no daba mÃ¡s, me vine por Ãºltima vez, Nicolas lo sintiÃ³ y me propino una seguidilla de nalgadas, yo casi no podÃ­a respirar, desde que empezamos la segunda sesiÃ³n ya no me movÃ­a deje simplemente que siga su ritmo y me resulto mÃ¡s desesperadamente placentero y delicioso, aflojo sus manos de mis tetas, presiono mi vientre y puso mi cabeza contra el colchÃ³n, me acariciÃ³ la vagina friccionÃ¡ndola y luego me agarro por las caderas y me dijo no aflojes, lo apretÃ© mÃ¡s aÃºn y al tiempo que se detuvo comenzÃ³ a menear mi cadera con sus manos de atrÃ¡s hacia delante cada vez mÃ¡s y mÃ¡s rÃ¡pido y yo lo apretaba con mÃ¡s fuerza y seguÃ­amos jadeando y gimiendo acelerados y sentÃ­ de pronto ese delicioso lÃ­quido tibio que me llenaba a chorros como una catarata y con gran potencia. Por un momento se quedo estÃ¡tico con todo su pene dentro mÃ­o, si yo me movÃ­a un milÃ­metro sentÃ­a que su pene me daba un coletazo asÃ­ que me quede lo mÃ¡s quieta que pude porque estaba realmente exhausta.</p>
<p>Luego retiro su maravilloso pene brindÃ¡ndome el ultimo recorrido de delirio, me acariciÃ³ las nalgas y las piernas, se inclino, me mordiÃ³ una nalga, me besÃ³ la otra y me diÃ³ una lamida al rededor de mi culo y luego a lo largo del canal que se forma entre mis piernas, separo mis nalga me miro, puso dos dedo cubriÃ©ndome el culo y me dijo estÃ¡ rojo, yo seguÃ­a con el trasero en alto y mi cabeza en el colchÃ³n, me abrazo por la cintura poniendo su pecho en mis nalga y su cabeza sobre la base de mi espalda, me beso la espalda y se tendiÃ³ en la cama a mi lado, me abrazo, me hizo girar y quedo sobre mÃ­, en silencio y aÃºn agitados nos miramos por un momento.</p>
<p>Nunca habÃ­a visto a nadie con un falo como el suyo, jamÃ¡s habÃ­a sentido que alguien se corra de esa manera y tampoco a alguien que tenga esa potencia y virilidad.</p>
<p>Entonces recode que era Nicolas, el novio de Darla y que no debÃ­a entusiasmarme con Ã©l. Le preguntÃ© que quÃ© pasarÃ­a si Darla lo veÃ­a salir, ademÃ¡s su camisa estaba rota, me dijo que no le importaba, que era claro que hacia mÃ¡s pareja conmigo y que con nadie habÃ­a experimentado algo asÃ­, le dije que yo tampoco y coincidimos en que no deberÃ­amos negarnos ese placer el uno al otro.</p>
<p>Darla tuvo problemas con otras personas mÃ¡s en la universidad y quedo desenmcascarada.</p>
<p>Nicolas y yo comenzamos a salir y no llevamos super bien. Desde esa noche hasta hoy no ha vuelto a dormir a su casa, ya hemos recorrido mi yertamente haciendolo por delante por detrÃ¡s, de dÃ­a y de noche, parados, de rodillas, sentados, echados, en la mesa, en el sofÃ¡, en la ventana, en la baÃ±era, en cada silla, contra cada pared, contra la puerta, en cada milÃ­metro de mi cama, en el closet, en el bacÃ³n, y en cada rincÃ³n de mi casa.</p>
<p>Duerme conmigo cada noche aunque no siempre tenemos sexo, a veces no quedamos abrazado charlando hasta muy tarde.</p>
<p>Mi venganza fue colosal y deliciosa, ella se quedo sola y yo encontrÃ© a mi amante ideal y un gran amigo y compaÃ±ero, gracias a ella tengo al novio perfecto y ella esta sola, hasta quienes Ã©ramos sus amigas la dejamos por no saber ser amiga.</p>
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		<title>Necesidad ardiente</title>
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		<pubDate>Tue, 01 Mar 2011 23:43:23 +0000</pubDate>
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				<category><![CDATA[Sexo anal]]></category>

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		<description><![CDATA[por Maite . La otra cara de la moneda, realmente excitante. Hola, soy una chica de 27 aÃ±os, mido 1.60 cm, trigueÃ±a, de cabellera larga y lacia, y de cuerpo digamos que normal, aunque sÃ­ debo decir que tengo un &#8230; <a href="http://www.relatos-eroticos.org/sexo-anal/necesidad-ardiente/">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>por Maite .</p>
<p>La otra cara de la moneda, realmente excitante.</p>
<p>Hola, soy una chica de 27 aÃ±os, mido 1.60 cm, trigueÃ±a, de cabellera larga y lacia, y de cuerpo digamos que normal, aunque sÃ­ debo decir que tengo un trasero bastante bien formado que heredÃ© de mi madre; divorciada y con una hija de 10 aÃ±os.</p>
<p>En fin, este relato que voy a contarles es verÃ­dico, sucediÃ³ en el aÃ±o de 1998, es decir, hace 6 aÃ±os, cuando yo era una estudiante universitaria de 21 aÃ±os.</p>
<p><span id="more-27"></span>Todo comenzÃ³ cuando, por la necesidad de mantener a mi hija, ya que desgraciadamente el padre de Ã©sta fue un desobligado, tuve que buscar trabajo de lo que fuera, siempre que tuviera tiempo para mis estudios, pero no encontraba nada, hasta que un dÃ­a una vecina me comentÃ³ que una amiga suya estaba buscando quien le ayudara con los quehaceres de la casa, lo que no me pareciÃ³ mala idea y fui a verla; despuÃ©s de una corta entrevista y poner las condiciones de trabajo, fui contratada de inmediato, y cÃ³mo no si la casa era un desorden total, pero era de esperarse, ya que tanto la seÃ±ora, como el marido, trabajaban; en fin, iba a esa casa 2 veces por semana, miÃ©rcoles y sÃ¡bados; cabe decir que dentro de esas condiciones tambiÃ©n puse las mÃ­as en claro, necesitarÃ­a permiso de salir por las tardes a mi casa para ir a ver a mi hija y saber si ya habÃ­a comido, ya que una vecina era quien se encargaba de recogerla de la escuela el miÃ©rcoles, llevarla a casa y cuidarla mientras yo regresaba hasta anochecer, y los sÃ¡bados se quedaba la niÃ±a con ella hasta que terminaba mis quehaceres, permiso que me fue concedido siempre que regresara a terminar mi trabajo, y aunque terminaba exhausta siempre me di tiempo para continuar mis estudios y hacer mis tareas.</p>
<p>El seÃ±or de la casa, en aquÃ©l entonces un hombre de aproximadamente treinta y cinco aÃ±os, desde el momento en que lleguÃ© a la entrevista, me mirÃ³ de una forma tan cachonda que me logrÃ³ excitar y casi casi me moje la pantaletita, fue cuando supuse que le atraÃ­a, jaja, era muy excitante saberme deseada por un hombre despuÃ©s de que mi marido no me tocaba ni un pelo, e insÃ³litamente se me vino una idea a la cabeza. El plan estaba trazado, por las maÃ±anas irÃ­a como si nada, pues el seÃ±or se marchaba a trabajar, pero por las tardes, cuando Ã©l regresara y su esposa saliera a trabajar, me darÃ­a tiempo de hacerlo sufrir un poco, a ver si se animaba a tomarme entre sus brazos y hacerme suya, como lo habÃ­a imaginado desde un principio, asÃ­ que, aprovechando mis salidas para ir a ver a mi hija, me daba un baÃ±o y me cambiaba de ropa, vistiÃ©ndome a partir de esa hora con unos shorts diminutos, de esos que dejan poco a la imaginaciÃ³n, y una que otra licra ajustada a mi cuerpo para realzar mis nalgas, que como ya dije, es lo mejor de mi cuerpo.</p>
<p>No miento si les digo que al principio me pasÃ³ por la mente la idea de dejar todo eso y hacer aquello por lo que me contrataron, aseo, ya que cabÃ­a la posibilidad de ser descubierta por la dueÃ±a y que me corriera por andar de exhibicionista delante del marido cuando mÃ¡s necesitada estaba de trabajo y dinero, y por lo mismo pensaba en mejor apurarme a hacer mis labores para retirarme temprano y no hacer caso a los comentarios del seÃ±or acerca de lo bonita que me veÃ­a esa tarde y cosas por el estilo.</p>
<p>Un aÃ±o completo pasÃ³ y la confianza que los seÃ±ores depositaron en mÃ­ creciÃ³, provocando que me dieran mÃ¡s tareas a realizar, por supuesto que la paga era igualmente mayor, asÃ­ que era genial, y entre esas nueva labores estaba el asear la planta alta de la casa. Al principio las cosas eran normales, pero conforme las semanas pasaban y en mi cotidiana labor de subir a asear las habitaciones, algunas veces lleguÃ© a notar que la puerta del dormitorio de mi patrÃ³n estaba entreabierta, estando Ã©l allÃ­ dentro, asÃ­ que siempre que podÃ­a miraba de reojo y casi siempre lo descubrÃ­a cambiÃ¡ndose de ropa, aunque eso de desnudarse con la puerta abierta yo suponÃ­a que lo hacÃ­a por descuido, pero era tan grande mi deseo de sexo, que di rienda suelta a mi imaginaciÃ³n, Â¿cÃ³mo serÃ­a ser poseÃ­da por ese hombre tan apuesto en ese, su lecho conyugal?, y no saben, cada que regresaba a casa por la noche eran unas masturbadas fenomenales que me quitaban el aliento por minutos, al pensar e imaginar que seguramente el seÃ±or se pajeaba al verme recorriendo la casa moviendo mi culo, y eso, eso me ponÃ­a a mil.</p>
<p>SiguiÃ³ pasando el tiempo, y seguÃ­a esperando a que el seÃ±or se decidiera a hacerme suya, cada que percibÃ­a su presencia en la casa, me hacÃ­a la que no lo veÃ­a y paraba mÃ¡s el culo, a ver si con eso era suficiente, pero como no veÃ­a que se fuera a animar tomÃ© la decisiÃ³n de dejar de vestirme como la zorra que me habÃ­a estado sintiendo y vestir normal, como cuando iba a la universidad, con jeans ajustados, pero eso sÃ­, sin dejar de hacer posturas sensuales al hacer mis labores, como desde mÃ¡s de un aÃ±o lo hacÃ­a, quien sabe, igual y corrÃ­a con suerte.</p>
<p>Fue entonces que en el mes de agosto, no recuerdo exactamente el dÃ­a, despuÃ©s de haber regresado de mi casa y haber terminado mis labores y lista para retirarme, subÃ­ al dormitorio del seÃ±or y toquÃ© a la puerta, que en esa ocasiÃ³n estaba cerrada, avisÃ¡ndole, sin abrirla, que ya habÃ­a concluido mi trabajo y que ya me iba, cuando de pronto se abriÃ³ la puerta y saliÃ³ el seÃ±or, vestido solamente con un short ajustado, wow!, que vista, al parecer no traÃ­a nada debajo, por lo que se le notaba una verga bastante grande y bien acomodada de lado, y al verlo asÃ­, de frente a mi y no por una rendija de la puerta como lo habÃ­a hecho anteriormente, un escalofrÃ­o recorriÃ³ todo mi cuerpo y sentÃ­ como que se me doblaban las piernas, obviamente no apartaba la vista de su fierro para nada, hasta que Ã©l hablÃ³ para decirme que me acompaÃ±aba hasta la puerta, y en ese lugar, casi para irme, me preguntÃ³ si necesitaba que se comprara algo que pudiera necesitar para la limpieza de la prÃ³xima vez, y como sÃ­ habÃ­a esa necesidad, regresamos y nos sentamos a la mesa a hacer la lista. No podÃ­a concentrarme pues sÃ³lo pensaba en sexo, sexo y mÃ¡s sexo, de repente el seÃ±or hizo una mueca de dolor, por lo que rompiÃ³ mi pensamiento, preguntÃ¡ndole quÃ© es lo que le pasaba y pidiÃ©ndome que le hiciera un masaje, pues habÃ­a sentido un dolor en el cuello, asÃ­ que nos dirigimos a su habitaciÃ³n.</p>
<p>El se recostÃ³ en la cama boca abajo, con los brazos estirados a los costados, y yo comencÃ© a pasar mis manos por su espalda y cuello. Por la postura en la que me encontraba me era difÃ­cil darle un mejor masaje, asÃ­ que me sentÃ© en la cama, al lado de ese hombre, ah!!, que belleza de cuerpo, tocarlo, y al sentir esa cercanÃ­a que nunca se habÃ­a presentado, regresaron los malos pensamientos, disfrutaba tocarlo e imaginaba ser poseÃ­da con lujuria, en ese momento Ã©l, con las manos en la posiciÃ³n en la que se encontraban, empezÃ³ a acariciarme los muslos por sobre el pantalÃ³n ajustadÃ­simo, produciÃ©ndome una excitaciÃ³n, yo cerraba los ojos y disfrutaba que me tocara por fin; no escuchÃ© muy bien lo que me dijo en ese momento, ya que sentÃ­a que por lo caliente que estaba habÃ­a perdido algunos de mis sentidos, asÃ­ que Ãºnicamente le sonreÃ­.</p>
<p>En seguida Ã©l se volteÃ³ y me besÃ³ apasionadamente, presionando sus labios con los mÃ­os, y fue cuando hice click!!, le metÃ­ la lengua en su boca profundamente; como Ã©l no tenÃ­a calzoncillos, sÃ³lo el short, la verga que habÃ­a estado dormida comenzÃ³ a despertar, consiguiendo una erecciÃ³n de fantasÃ­a y por supuesto que se le notaba bastante, asÃ­ que bajÃ© mis manos y las metÃ­ dentro de la pequeÃ±a prenda que vestÃ­a, apretÃ¡ndole la verga con fuerza y sacÃ¡ndosela. Creo que Ã©l habÃ­a deseado tanto ese momento como yo lo habÃ­a aÃ±orado por mucho tiempo. Se sentÃ³ en el borde de la cama, se quitÃ³ el short y yo me arrodillÃ© frente a Ã©l, tomando su fierro con ambas manos, e introduciendo ese pedazo de carne suavemente en mi boca cÃ¡lida y hÃºmeda, y comencÃ© a chuparla con la fuerza que se habÃ­a acumulado en todo aquel tiempo, pero bajÃ© la intensidad de mi mamada para que no se fuera a venir, no aÃºn, a ese hombre lo exprimirÃ­a mÃ¡s, me lo debÃ­a; entonces me pidiÃ³ que lo dejara chuparme mi conchita, pero me neguÃ©; tonta de mi, por quÃ© lo hice, no lo sÃ©; pero me matÃ³ cuando con una expresiÃ³n de despreocupaciÃ³n me dijo que no importaba, pensÃ©: &#8220;este es un hombre de verdad que comprende a las mujeres&#8221;. Eso me hizo sentirme mÃ¡s caliente aÃºn y comprendÃ­ que debÃ­a premiarlo, asÃ­ que me puse de pie y comencÃ© a sacarme la ropa, comenzando por despojarme de la blusa, dejando asÃ­ al descubierto mis pequeÃ±as tetas pero con unos pezones obscuros y grandes, los que Ã©l chupÃ³ y mordisqueo como nunca nadie lo habÃ­a hecho, Â¡que sensaciÃ³n!, yo por supuesto gemÃ­a de placer, y queriendo ya sentir a mi hombre prestado dentro de mis entraÃ±as, me dispuse a quitarme el pantalÃ³n, cuando tan atento me ayudÃ³ a desabotonarlo, y era tanto mi deseo que sentÃ­ que pasaba una eternidad para que esa prenda, que tanto me habÃ­a ayudado para mi conquista, pasara por mis caderas y nalgas enormes y caer finalmente al piso, quedÃ¡ndome asÃ­ sÃ³lo con una diminuta bombachita &#8220;colaless&#8221; en color negro, que dejaba ver mi frondoso Monte de Venus.</p>
<p>Sus ojos me recorrieron de pies a cabeza y me dijo que era una mujer Ãºnica, pero quÃ© mÃ¡s daba como fuera, lo que querÃ­a era ya que me la metiera, asÃ­ que Ã©l, muy hÃ¡bilmente me desprendiÃ³ de mi bombachita apresuradamente con una mano, quedando completamente desnuda, mientras me metÃ­a los dedos de la otra mano en mi cueva hÃºmeda y deseosa, quÃ© placer Dios mÃ­o!!, mientras que tambiÃ©n seguÃ­a chupando mis pezones bien excitados, y para disfrutarlo mejor me abrÃ­ de piernas para facilitar sus movimientos, unos cuantos segundos bastaron para que me llegara mi primer orgasmo de la tarde; y como toda buena zorra, se debe querer mÃ¡s cuando lo obtenido ha sido completamente placentero, asÃ­ que le pedÃ­ que se recostara en la cama, boca arriba y con los pies colgando de la cama, y una vez asÃ­, casi de un salto me montÃ© sobre Ã©l y con un rÃ¡pido movimiento me metÃ­ su verga hasta adentro, lanzando un largo gemido, pero como sentÃ­a que Ã©l no debÃ­a acabar aÃºn, le ordenÃ©, como la zorra que soy, que no se le ocurriera terminar, pues le faltaba mucho por darme, y no lo hizo, y yo, como una bestia en celo, comencÃ© a hacer movimientos circulares rÃ¡pidos, intercalados con pequeÃ±os saltos sobre su fierro que me tenÃ­a bien ensartado en mi vulva, que sensaciÃ³n!!, que rico es tener una verga enorme clavada en mi conchita haciÃ©ndome sentir las cosas que en mi vida habÃ­a sentido. DespuÃ©s de un rato asÃ­, Ã©l me bajÃ³ y me pidiÃ³ que me pusiera en cuatro, uy!, que pensarÃ¡ hacer este hombre, pensÃ©, y por el estado de cachondez en el que me encontraba accedÃ­ a hacerlo, acomodÃ¡ndome cerca del borde de la cama y apoyando los codos sobre la misma, hundiendo de esta forma mi cabeza entre los brazos, supuse que lo disfrutarÃ­a como nunca, y para acrecentar mi goce, levantÃ© mÃ¡s mi culo, arqueando la espalda, ofreciÃ©ndole un espectÃ¡culo inimaginable, Â¡que zorra me debÃ­ haber visto, pero ni hablar, querÃ­a ser penetrada por un buen tolete y ese hombre me lo estaba proporcionando!. Entonces, con su verga dura e hinchada por la fricciÃ³n de que habÃ­a sido objeto en la otra posiciÃ³n, apoyada en la entrada de mi vagina, sobre mis labios vaginales chorreados con mis propios fluidos, sentÃ­ como la cabeza de ese miembro tan imponente se perdÃ­a con la ayuda de esos jugos, como se abrÃ­a paso por entre mi cavidad y volvÃ­ a sentir un orgasmo; cogimos como animales, Ã©l la metÃ­a casi hasta los huevos mientras yo cerraba mis ojos y pasaba mi lengua por los labios, disfrutando a cada momento de esa arremetida que me estaba dando.</p>
<p>No sÃ© cuanto tiempo pasarÃ­a en esa postura, en verdad lo estaba disfrutando, nunca me habÃ­an poseÃ­do de a perrito y era grandioso, pues se estimulaba toda mi raja produciÃ©ndome dos orgasmos seguidos, pero como ya habÃ­a decidido hacer caso a mi instinto animal, me dije, ahora es cuando, y estirÃ© mi mano por entre mis piernas para tomar su verga y sacÃ¡rmela de la vagina, y tan lubricada y tiesa como se encontraba, la coloquÃ© mÃ¡s arriba, apoyando el glande sobre mi ano, ese que supuse que mi cogedor habÃ­a deseado tanto desvirgar, y al entender el mensaje, mi penetrador hizo un trabajo excelente, sin compasiÃ³n alguna presionÃ³ suave pero firmemente, tragÃ¡ndomela todita sin ningÃºn problema, aunque sÃ­ sentÃ­ un pequeÃ±o dolor que durÃ³ segundos, pero de inmediato sentÃ­ mÃ¡s placer del que nunca me habÃ­a imaginado sentir y pensÃ© que para eso habÃ­a nacido, para ser penetrada por el culo, y comenzÃ³ el mete y saca, arreciando mÃ¡s y mÃ¡s sus movimientos, mientras yo le acompaÃ±a con el ritmo en mis caderas.</p>
<p>DespuÃ©s de unos minutos de estar siendo sodomizada, le gritÃ© que ahora era cuando se corriera, y sin dudarlo, me llenÃ³ de esperma el recto, Â¡que sensaciÃ³n tan fantÃ¡stica!, sentÃ­a como mi culo apretaba mÃ¡s como si quisiera exprimir por completo esa verga que por al menos una hora me llenÃ³ de malos pensamientos, lujuria, placer sin lÃ­mite y lechita. Ambos terminamos exhaustos, tras haber obtenido yo al menos 5 orgasmos en una sola tarde y el uno, pero el mejor de todos.</p>
<p>Actualmente, aunque ya terminÃ© la universidad y soy profesionista, sigo trabajando para ellos, durante las maÃ±anas haciendo de mucama, y por las tardes de la zorra mÃ¡s puta de todas, a fin de cuentas a nadie se le niega una buena cogida. Pero he considerado cambiar de trabajo, he pensado en convertirme en acompaÃ±ante ofreciendo servicio completo a altos ejecutivos para ganar mÃ¡s dinero haciendo lo que realmente me gusta, ser poseÃ­da por el culo, pero lo mÃ¡s importante, procurarle tambiÃ©n una carrera universitaria a mi hija, que es lo que mÃ¡s amo en el mundo.</p>
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		<title>Una buena venganza contra el cabrÃ³n</title>
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		<pubDate>Tue, 01 Mar 2011 23:41:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>relatoseroticos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Bisexuales]]></category>

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		<description><![CDATA[por JosÃ© MarÃ­a Ya llegÃ³ el momento en el que me hartaste y tuve q explotar dentro de ti, y decidir si te iba amar o En ese momento me sentÃ­ imposibilitado a quitar tu pesada masa de encima de &#8230; <a href="http://www.relatos-eroticos.org/bisexuales/una-buena-venganza-contra-el-cabron/">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>por JosÃ© MarÃ­a</p>
<p>Ya llegÃ³ el momento en el que me hartaste y tuve q explotar dentro de ti, y decidir si te iba amar o</p>
<p>En ese momento me sentÃ­ imposibilitado a quitar tu pesada masa de encima de mÃ­, tu cuerpo tosco y sin un pelo me abrazaba tan fuerte, sentÃ­ tu deseo pasando de tus poros a los mÃ­os, me crispÃ³ la manera en la que tu respiraciÃ³n agitada sonaba en mi oreja, que la mordÃ­as y lamÃ­as como no sabiendo donde hacerlo. Te empujaba la cabeza hacia abajo para que besaras y lamieras donde querÃ­as.</p>
<p>No se porque estuve contigo en realidad te odio me caes mal, pero funciono como los perros, entre mas maltrato mas estoy buscÃ¡ndote, y tu haciÃ©ndote el pendejo, que no sabes de mi cada que me ves en la escuela y sin embargo te cacho viÃ©ndome, como si de eso dependiera tu trabajo de maestro, se que eres muy puto y que los chavos se rÃ­en de ti y tu como eres muy puto y muy cabrÃ³n te agarras de las calificaciones, pero tu a mÃ­ me la pelas, mira como has mamado mi verga, te la has comido hasta que ya no tienes espacio en tu hocico y tu respiraciÃ³n te falla y lo Ãºnico q puedes hacer es lamer esperando a q me venga y mi pene pierda su tamaÃ±o para que tu garganta descanse.</p>
<p><span id="more-26"></span>Esta tarde creÃ­ste haber ganado, creÃ­ste ser mejor que yo como para escogerme como tÃº ultima victima antes de largarte de la escuela pero YO seÃ±or, yo fui quien te escogiÃ³ a ti y tu seÃ±or el que saliÃ³ perdiendo.</p>
<p>Llegaste esta maÃ±ana de mamÃ³n y estricto como siempre ya no te creo, y no se si algÃºn dÃ­a lo creÃ­, llegaste y prÃ¡cticamente me hiciste sentir miserable al decirme lo mal de mi desempeÃ±o, en ese momento soÃ±aba con agarrarte de la cara y estamparte contra la ventana y que miles de vidrios se encajaran en tu rostro y verte pidiÃ©ndome disculpas de rodillas, en fin acabo la clase y como estÃºpido me dirigÃ­ a tu oficina me viste de arriba abajo y empezaste a decir que tenias mucho trabajo Â¿que se me ofrecÃ­a?, empezamos a platicar y te reconocÃ­ por la mirada supe que eres putoâ€¦ bueno ya lo sabia pero me faltaba asegurarlo, caminabas despacio platicando incoherencias y me salÃ­ de tu oficina, no soportÃ© mas tu fastidiosa voz, en eso llegaste a mi grupito de amigos y abrazabas a mis compaÃ±eros y me ignorabas y yo enfurecido te ignorÃ© y salÃ­ de la escuela y ahÃ­ vas siguiÃ©ndome y oliÃ©ndome los pedos Â¡me encanta! Es hora de que sufras me invitas a tu casa y acepto.</p>
<p>Te seguÃ­ en el coche esperaba que chocaras pero deseaba mas llegar a tu casa, despuÃ©s de minutos fantaseando tu tortura llegamos, y me sorprendÃ­ al ver un mural de chicos desnudos, que putada, me echÃ© en el sillÃ³n y tu te acuestas encima, te levanto del pelo y reconoces mi resentimiento me quisiste besar pero eso no viene al caso me abrazas fuerte y empujo tu cabeza a mi cintura besas mi ombligo y mi rodilla da contra tus testÃ­culos, quieres chillar de dolor pero entiendes la indirecta y lames mi pene Â¿esta grande no? Â¡CÃ³metela estÃºpido! Â¿Sabes? Te aborrezco pero la mamas tan bienâ€¦ en fin te paras y me pones tu pito de perro en la cara, huele a que has tenido relaciones el dÃ­a de hoy, que asco, no es que presuma pero mi pene es mejor que el tuyo, notas mi rechazo y te quedas pasmado y sentado a mi lado me ves te sientas encima mÃ­o y ya sin pantalÃ³n en calzones te rozas las nalgas con mi pito quieres sentirla dentro, te los bajas y como arte de magia me pones el condÃ³n te ensalivas el culo y te la metes, tus ojos se desorbitaron y empezaste a gritar como burro y saltabas, mi odio se canalizÃ³ en placer y tu cara se acercÃ³ a la mÃ­a, Â¿QuÃ© maÃ±a de querer besar? Tome tu labio con mis dientes y lo mordÃ­ entendiste de inmediato y seguiste saltando encima, me sentÃ­a en las nubes asÃ­ te querÃ­a tener sometido y tu haciÃ©ndome el trabajito, mi piel empezÃ³ a sudar y mis ojos no podÃ­an creer lo que veÃ­an Tu totalmente extasiado, sentÃ­ el orgasmo, mi piel se erizÃ³ mis testÃ­culos se contraen y me descargo como si los huevos fueran a salir disparados, no quiero que me veas gozar pero no hay de otra me dejo venir y rasguÃ±o tus piernas me quedo quieto con mis espasmos y me salgo, tu todavÃ­a no llegas pero Â¿QuÃ© importa? Eres un puto hijo de la chingada y de nada me complace verte gozar, yo solo querÃ­a usarte y tenerte peor que como tu me tuviste a mi haciÃ©ndote tus trabajitos de mierda y aguantar tus calificaciones.</p>
<p>Ya quieto fuera de ti respiro y gozo de alegrÃ­a te acercas a mi queriÃ©ndome echar tu semen encima, me paro, prendo un cigarro, me pongo el pantalÃ³n, despuÃ©s la playera, los tenisâ€¦ Lo veo el lunes profesorâ€¦ te miro de arriba abajo, (pobre de ti el lÃ¡tigo se te salio de control y lo tuviste en el culo por mas de 15 minutos y ni disfrutar pudiste), bajo las escaleras corriendo la luz de la tarde me ciega, me largo en mi carroâ€¦</p>
<p>Que buena venganza contra el carbÃ³n, no se si puedo seguir repudiÃ¡ndolo mas</p>
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		<title>Sexo por chat</title>
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		<pubDate>Tue, 01 Mar 2011 23:39:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>relatoseroticos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cibersexo]]></category>

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		<description><![CDATA[por El tempranillo lo clasico, contactas con una mujer por chat&#8230; Hoy tratare de ser mas retorico, que en ocasiones anteriores,, primero voy a presentar a los protagonistas de este articulo,, Ella es una mujer colombiana 43, separada y yo &#8230; <a href="http://www.relatos-eroticos.org/cibersexo/sexo-por-chat/">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>por El tempranillo</p>
<p>lo clasico, contactas con una mujer por chat&#8230;</p>
<p>Hoy tratare de ser mas retorico, que en ocasiones anteriores,, primero voy a presentar a los protagonistas de este articulo,, Ella es una mujer colombiana 43, separada y yo soy un hombre de 43. de espaÃ±a, casado..</p>
<p>Todo empezo en un chat, cuando me envio una foto de carnet, hizimos amistad y le comente que me enviara una foto de cuerpo entero, lo que hizo al dia siguiente, fisicamente es atractiva, pero ya sabemos que en el chat, se valorara mas el atrevimiento y la sensualidad..</p>
<p>La verdad es que me gusta, por eso la espero todas las noches en el messenguer. Las 00,30 hora espaÃ±a y las 18, 30 en colombia..</p>
<p><span id="more-25"></span>Nuestros comentarios son muy atrevidos y sinceros, los dos sabemos bien lo que deseamos. En cada sesion&#8230; si tengo ocasion y con el cosentimiento de la otra parte os enviare el dialogo completo.</p>
<p>Siempre comienzo dandole un bs largo y atrevido&#8230;ella me contesta con un muaaaaa</p>
<p>Ella suele chatear en una cabina privada, de un ciber de una amiga, pero en breve lo hara en casa dado que este aÃ±o le han regalado un PC.</p>
<p>Tenemos todo tipo de relaciones por chat. Una que recuerdo y que estuvo muy bien era :En la que me recomendaba tener una mano atada y la otra en mi pene, y que ella me iba a decir y hacer unas cosas que no lo olvidaria nuncaa y asi fue..</p>
<p>Comenzo por comerme los pezones,, y darme bs por todo el cuello,, pero se cebo en mi pezon,, me decia que le encantaba CHUPARLOS Y QUE SE LOS CHUPARAN.., pero como no podia chuparselos yo a ella,, ella me los iba a mordisquear, me dijo que cojiera unas pinzas,, y me las colgara de mi pezones&#8230; asi lo hize, mientras tanto ella me bsba el pene&#8230; gritaba quiero que te DERRITAS EN MI BOCA amor&#8230;&#8230;.y asi lo hacia.. le encanta la lechilla templada&#8230;</p>
<p>Luego saco el icono de la taza de cafe y el de la luna, y ella me dice buenas noches amor&#8230;..yo me derritire luego en la cama pensando en ti&#8230;</p>
<p>Si bien la mas general es la que llegamos los dos al climax, Siempre comienzo preguntando como va vestida&#8230;suele ser muy explicita en sus contestaciones MIRA VOY CON UN CORPIÃ‘O SIN SUJETADOR&#8230;AMOR.,, para poder meter la mano y que me acaricien mis dedos, como si fueran los tuyos, cariÃ±o, llevo una falda corta, pero como siempre cuando veo tu nombre en el mssenger me las quito,, para no humedecerlas, aunque las braguitas que tenia puestas hoy son de broche,, se quitan muy facil&#8230; asi estamos veinte minutos&#8230;</p>
<p>Otra vez la dije que lo que mas deseaba en el mundo era verla en bikini, por no decirla que en bragas, nunca pense que me enviaria unas fotos,,, en bragas con sujetador,, destacando su culito&#8230;.. con una nota para que te derritas pensando en mi corazon&#8230;</p>
<p>La de veces que me acaricio pensando en ella,, teniendola en el esritorio de mi pantalla..</p>
<p>Una de las mejores es cuando la digo que se acaricie durantes 2 minutos los pechos,,, ella me dice ok corazon.. y la cronometro&#8230;</p>
<p>Sigue.. tocandote.. cariÃ±o</p>
<p>Quiero que se te pongan duros los pezones&#8230;</p>
<p>Ya los tienes cariÃ±o y solo llevamos 45 segundos</p>
<p>NO ME HAGAS TRAMPAS Y NO TENGAS LA MANO EN TU conchita</p>
<p>Ella dice jaaaa</p>
<p>Ummm no puedo estoy humedeciendome Necesito algo por favorr dejame tocarme la vagina&#8230;&#8230;</p>
<p>Tu sabes mi amor que disfrutas muchooo tocandote las tetas,,, mientras tus muslos se contraen,,,,</p>
<p>No soy mas explicito por que ya os imaginais como nos ponemos todas las noches&#8230;</p>
<p>Nuestra jerga o forma de hablar es la siguiente..</p>
<p>Llevo braguitas transparentes negras&#8230;</p>
<p>Con broche&#8230;</p>
<p>Hoy me he puesto unas braguitas tanga</p>
<p>Bs largo y atrevido mientras te acaricioo los pezones</p>
<p>Me voy a bajar la cremallera del pantalon para estar mas comoda</p>
<p>Me encanta tu leche amor&#8230;&#8230;..</p>
<p>Tus jugos estan en su punto&#8230;</p>
<p>Cuando quieras me derrito&#8230; no tardes</p>
<p>Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa</p>
<p>Asi todas las noches&#8230;</p>
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